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  • 23 Apr 2020
    El trastorno depresivo mayor es una enfermedad a menudo crónica y recurrente. Si no se trata, puede provocar alteraciones progresivas en la estructura cerebral y la función de sus circuitos. Los hallazgos recientes sugieren que la farmacoterapia puede detener y posiblemente revertir esos efectos.   Tales hallazgos, junto con la evidencia de que un retraso en el tratamiento se asocia con resultados clínicos más pobres, subrayan la urgencia de tratar rápidamente la depresión para la recuperación completa. El tratamiento optimizado temprano, utilizando atención basada en mediciones y personalizando el manejo para cada paciente, puede proporcionar los mejores resultados posibles para cada caso particular.   El objetivo del artículo citado es presentar recomendaciones para utilizar un enfoque centrado en el paciente para proporcionar rápidamente un tratamiento farmacológico óptimo a aquellos con un trastorno depresivo mayor. Ofrecer un tratamiento para esta patología, será determinado por las características individuales del paciente (por ejemplo, síntomas predominantes, historial médico, comorbilidades), preferencias y expectativas del paciente y, críticamente, su propia definición de bienestar, brindando la mejor oportunidad para una recuperación funcional completa.   Oluboka OJ, Katzman MA, Habert J, et al. Int J Neuropsychopharmacol. 2018;21(2):128–144. doi:10.1093/ijnp/pyx081 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5793729/  
    261 Posted by APM NET .
  • El trastorno depresivo mayor es una enfermedad a menudo crónica y recurrente. Si no se trata, puede provocar alteraciones progresivas en la estructura cerebral y la función de sus circuitos. Los hallazgos recientes sugieren que la farmacoterapia puede detener y posiblemente revertir esos efectos.   Tales hallazgos, junto con la evidencia de que un retraso en el tratamiento se asocia con resultados clínicos más pobres, subrayan la urgencia de tratar rápidamente la depresión para la recuperación completa. El tratamiento optimizado temprano, utilizando atención basada en mediciones y personalizando el manejo para cada paciente, puede proporcionar los mejores resultados posibles para cada caso particular.   El objetivo del artículo citado es presentar recomendaciones para utilizar un enfoque centrado en el paciente para proporcionar rápidamente un tratamiento farmacológico óptimo a aquellos con un trastorno depresivo mayor. Ofrecer un tratamiento para esta patología, será determinado por las características individuales del paciente (por ejemplo, síntomas predominantes, historial médico, comorbilidades), preferencias y expectativas del paciente y, críticamente, su propia definición de bienestar, brindando la mejor oportunidad para una recuperación funcional completa.   Oluboka OJ, Katzman MA, Habert J, et al. Int J Neuropsychopharmacol. 2018;21(2):128–144. doi:10.1093/ijnp/pyx081 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5793729/  
    Apr 23, 2020 261
  • 07 Apr 2020
    Datos recientes han relacionado la ansiedad y sus trastornos en la vejez con una mayor morbilidad y mortalidad, especialmente en relación con una mayor carga cardiovascular y un mayor deterioro cognitivo. Clínicamente, los síntomas de ansiedad pueden ser más difíciles de encontrar en adultos mayores, ya que son menos precisos para identificar este tipo de manifestaciones y tienden a minimizar los síntomas al atribuirlos a una enfermedad física. Aunque los ISRS han demostrado ser más efectivos que la psicoterapia en los trastornos de ansiedad al final de la vida, muchos sujetos ansiosos de edad avanzada prefieren intervenciones psicoterapéuticas. Estas intervenciones parecen funcionar mejor cuando se adaptan a las necesidades, expectativas y antecedentes culturales de los pacientes en esta etapa vital. Andreescu C, Lee S. Adv Exp Med Biol. 2020;1191:561–576. doi:10.1007/978-981-32-9705-0_28. https://link.springer.com/chapter/10.1007%2F978-981-32-9705-0_28
    460 Posted by APM NET .
  • Datos recientes han relacionado la ansiedad y sus trastornos en la vejez con una mayor morbilidad y mortalidad, especialmente en relación con una mayor carga cardiovascular y un mayor deterioro cognitivo. Clínicamente, los síntomas de ansiedad pueden ser más difíciles de encontrar en adultos mayores, ya que son menos precisos para identificar este tipo de manifestaciones y tienden a minimizar los síntomas al atribuirlos a una enfermedad física. Aunque los ISRS han demostrado ser más efectivos que la psicoterapia en los trastornos de ansiedad al final de la vida, muchos sujetos ansiosos de edad avanzada prefieren intervenciones psicoterapéuticas. Estas intervenciones parecen funcionar mejor cuando se adaptan a las necesidades, expectativas y antecedentes culturales de los pacientes en esta etapa vital. Andreescu C, Lee S. Adv Exp Med Biol. 2020;1191:561–576. doi:10.1007/978-981-32-9705-0_28. https://link.springer.com/chapter/10.1007%2F978-981-32-9705-0_28
    Apr 07, 2020 460
  • 27 Aug 2019
    Aunque existe una fuerte evidencia de la efectividad de la terapia cognitivo conductual enfocada al trauma (TCC-ET) para los jóvenes expuestos a los mismos, todavía hay pacientes que continúan luchando con síntomas de estrés postraumático (SEPT) después del tratamiento. Investigar las trayectorias del tratamiento y los predictores de cambio en los síntomas puede aumentar la comprensión de los factores asociados con la falta de respuesta. Una muestra consistente en 155 jóvenes (edad M = 13.9 años, DE = 2.8, 72.3% niñas) que recibieron TCC-ET, se determinó para examinar si se podían identificar diferentes trayectorias de tratamiento, estimándose modelos de mezcla de crecimiento con efectos lineales del tiempo en base a las puntuaciones de una escala clínica de TEPT (CAPS-CA) en el pre/pos-tratamiento y el seguimiento. También se exploró si el género, la edad, el tipo de trauma, la depresión y ansiedad comórbidas y las cogniciones postraumáticas se asociaron con la respuesta al tratamiento. Se encontró que las trayectorias de los participantes podrían estar mejor representadas por 2 clases latentes; no respondedores (21% de la muestra) y respondedores (79% de la muestra). El grupo sin respuesta se caracterizó por un mayor nivel de SEPT previo al tratamiento y una mejora más lenta en los SEPT en comparación con el grupo de respuesta. El género fue el único predictor significativo, donde las niñas tenían más probabilidades de ser asignadas al grupo sin respuesta. CONCLUSIONES Los resultados indican que los médicos deben ser conscientes de que las niñas y los jóvenes con altos niveles de SEPI pre-tratamiento pueden estar en riesgo de no responder. Los resultados respaldan hallazgos previos que muestran que la TCC-ET es adecuada en diferentes grupos de edad y puede ser un tratamiento efectivo para jóvenes con una variedad de experiencias traumáticas y síntomas comórbidos adicionales.   Lindebø Knutsen M et al. Psychol Trauma. 2019 Jul 25. doi: 10.1037/tra0000482. [Epub ahead of print] Predictores en jóvenes recibiendo terapia enfocada al trauma. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Ftra0000482  
    485 Posted by APM NET .
  • Aunque existe una fuerte evidencia de la efectividad de la terapia cognitivo conductual enfocada al trauma (TCC-ET) para los jóvenes expuestos a los mismos, todavía hay pacientes que continúan luchando con síntomas de estrés postraumático (SEPT) después del tratamiento. Investigar las trayectorias del tratamiento y los predictores de cambio en los síntomas puede aumentar la comprensión de los factores asociados con la falta de respuesta. Una muestra consistente en 155 jóvenes (edad M = 13.9 años, DE = 2.8, 72.3% niñas) que recibieron TCC-ET, se determinó para examinar si se podían identificar diferentes trayectorias de tratamiento, estimándose modelos de mezcla de crecimiento con efectos lineales del tiempo en base a las puntuaciones de una escala clínica de TEPT (CAPS-CA) en el pre/pos-tratamiento y el seguimiento. También se exploró si el género, la edad, el tipo de trauma, la depresión y ansiedad comórbidas y las cogniciones postraumáticas se asociaron con la respuesta al tratamiento. Se encontró que las trayectorias de los participantes podrían estar mejor representadas por 2 clases latentes; no respondedores (21% de la muestra) y respondedores (79% de la muestra). El grupo sin respuesta se caracterizó por un mayor nivel de SEPT previo al tratamiento y una mejora más lenta en los SEPT en comparación con el grupo de respuesta. El género fue el único predictor significativo, donde las niñas tenían más probabilidades de ser asignadas al grupo sin respuesta. CONCLUSIONES Los resultados indican que los médicos deben ser conscientes de que las niñas y los jóvenes con altos niveles de SEPI pre-tratamiento pueden estar en riesgo de no responder. Los resultados respaldan hallazgos previos que muestran que la TCC-ET es adecuada en diferentes grupos de edad y puede ser un tratamiento efectivo para jóvenes con una variedad de experiencias traumáticas y síntomas comórbidos adicionales.   Lindebø Knutsen M et al. Psychol Trauma. 2019 Jul 25. doi: 10.1037/tra0000482. [Epub ahead of print] Predictores en jóvenes recibiendo terapia enfocada al trauma. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Ftra0000482  
    Aug 27, 2019 485
  • 15 Jul 2019
    Los avances en la tecnología de diagnóstico, incluidos los registros crónicos de EEG intracraneal, han confirmado la observación clínica de diferentes patrones temporales de actividad epiléptica y ocurrencia de ataques durante un período de 24 horas. Los patrones rítmicos en la actividad epiléptica y la aparición de convulsiones están probablemente relacionados con los estados de vigilia y la variación circadiana en el equilibrio excitatorio e inhibitorio. Se ha demostrado que los genes circadianos centrales BMAL1 y CLOCK, que codifican los factores de transcripción, influyen en la excitabilidad y el umbral de las convulsiones. A pesar de la incertidumbre asociada a la contribución relativa de los estados de vigilia frente a la ritmicidad circadiana, incluidos los factores circadianos (como el tiempo de crisis), estos mejoran la sensibilidad de los algoritmos de predicción de crisis en pacientes individuales. La mejor predicción de la aparición de convulsiones abre la posibilidad de regímenes personalizados de dosificación de fármacos antiepilépticos, cronometrados en fases particulares del ciclo circadiano, para mejorar el control de las convulsiones y reducir los efectos secundarios y los riesgos asociados con las convulsiones. Se necesitan más estudios para aclarar las vías a través de las cuales se generan los patrones rítmicos de la actividad epiléptica, porque esto también podría informar las futuras opciones de tratamiento. Khan S et al. Lancet Neurol. 2018 Dec;17(12):1098-1108. doi: 10.1016/S1474-4422(18)30335-1. Epub 2018 Oct 23. Ritmo circadiano en epilepsia. https://www.thelancet.com/journals/laneur/article/PIIS1474-4422(18)30335-1/fulltext  
    468 Posted by APM NET .
  • Los avances en la tecnología de diagnóstico, incluidos los registros crónicos de EEG intracraneal, han confirmado la observación clínica de diferentes patrones temporales de actividad epiléptica y ocurrencia de ataques durante un período de 24 horas. Los patrones rítmicos en la actividad epiléptica y la aparición de convulsiones están probablemente relacionados con los estados de vigilia y la variación circadiana en el equilibrio excitatorio e inhibitorio. Se ha demostrado que los genes circadianos centrales BMAL1 y CLOCK, que codifican los factores de transcripción, influyen en la excitabilidad y el umbral de las convulsiones. A pesar de la incertidumbre asociada a la contribución relativa de los estados de vigilia frente a la ritmicidad circadiana, incluidos los factores circadianos (como el tiempo de crisis), estos mejoran la sensibilidad de los algoritmos de predicción de crisis en pacientes individuales. La mejor predicción de la aparición de convulsiones abre la posibilidad de regímenes personalizados de dosificación de fármacos antiepilépticos, cronometrados en fases particulares del ciclo circadiano, para mejorar el control de las convulsiones y reducir los efectos secundarios y los riesgos asociados con las convulsiones. Se necesitan más estudios para aclarar las vías a través de las cuales se generan los patrones rítmicos de la actividad epiléptica, porque esto también podría informar las futuras opciones de tratamiento. Khan S et al. Lancet Neurol. 2018 Dec;17(12):1098-1108. doi: 10.1016/S1474-4422(18)30335-1. Epub 2018 Oct 23. Ritmo circadiano en epilepsia. https://www.thelancet.com/journals/laneur/article/PIIS1474-4422(18)30335-1/fulltext  
    Jul 15, 2019 468
  • 12 Dec 2018
    Aunque en general se acepta que las infecciones gastrointestinales pueden causar trastornos funcionales en el tracto gastrointestinal superior e inferior, en general reconocidos como síndrome del intestino irritable postinfeccioso (SII-PI) y dispepsia funcional (DF-PI), aún no se ha reconocido por completo que dichas infecciones también puede dar inicio a enfermedades funcionales no intestinales, y las infecciones no intestinales pueden provocar trastornos funcionales tanto intestinales como no intestinales. En el artículo citado los autores llevaron a cabo una revisión de la literatura respectiva y, basados en estos datos, hipotetizan que los síntomas y síndromes médicamente inexplicables después de una infección pueden tener un origen biológico (genético, endócrino, microbiológico), y que los factores psicológicos y sociales, que pueden contribuir al “fenotipo” de la enfermedad, son secundarios a esta causa biológica. Si esto es cierto, entonces la búsqueda de teorías y factores psicológicos y sociales para explicar por qué un paciente desarrolla un trastorno funcional crónico mientras que otro no, al menos para los estados postinfecciosos, desvía la exploración e identificación de los verdaderos orígenes de estos, en esencia, los problemas biológicos. El modelo biopsicosocial puede, como su término lo indica, comenzar siempre con biología, incluso para los trastornos funcionales (somatomorfos).       Fuente: Enck P, Mazurak N. Neurogastroenterol Motil. 2018 Oct;30(10):e13394. doi: 10.1111/nmo.13394. Epub 2018 Jun 28. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/nmo.13394
    454 Posted by APM NET .
  • Aunque en general se acepta que las infecciones gastrointestinales pueden causar trastornos funcionales en el tracto gastrointestinal superior e inferior, en general reconocidos como síndrome del intestino irritable postinfeccioso (SII-PI) y dispepsia funcional (DF-PI), aún no se ha reconocido por completo que dichas infecciones también puede dar inicio a enfermedades funcionales no intestinales, y las infecciones no intestinales pueden provocar trastornos funcionales tanto intestinales como no intestinales. En el artículo citado los autores llevaron a cabo una revisión de la literatura respectiva y, basados en estos datos, hipotetizan que los síntomas y síndromes médicamente inexplicables después de una infección pueden tener un origen biológico (genético, endócrino, microbiológico), y que los factores psicológicos y sociales, que pueden contribuir al “fenotipo” de la enfermedad, son secundarios a esta causa biológica. Si esto es cierto, entonces la búsqueda de teorías y factores psicológicos y sociales para explicar por qué un paciente desarrolla un trastorno funcional crónico mientras que otro no, al menos para los estados postinfecciosos, desvía la exploración e identificación de los verdaderos orígenes de estos, en esencia, los problemas biológicos. El modelo biopsicosocial puede, como su término lo indica, comenzar siempre con biología, incluso para los trastornos funcionales (somatomorfos).       Fuente: Enck P, Mazurak N. Neurogastroenterol Motil. 2018 Oct;30(10):e13394. doi: 10.1111/nmo.13394. Epub 2018 Jun 28. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/nmo.13394
    Dec 12, 2018 454
  • 20 Nov 2018
    El terror es un estado psicológico. Históricamente, la mayoría de los estudios sobre terrorismo se han centrado en su propósito social y sus consecuencias estructurales más que en los efectos de salud mental. Ese énfasis comenzó a cambiar poco antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Una amplia expansión de la investigación sobre el trastorno por estrés postraumático acompañó las revisiones de la clasificación de los trastornos de salud mental. Se buscó activamente el efecto de los incidentes terroristas en aquellas personas que ahora se consideran vulnerables, tanto directa como indirectamente. Sin embargo, una revisión de más de 400 artículos de investigación (en su mayoría publicados después del 11 de septiembre) sobre la asociación entre terrorismo y salud mental llegó a la conclusión, en gran medida pasada por alto, de que el terrorismo no está aterrorizando, al menos no de manera que cause una frecuencia mayor a la esperada de trastorno por estrés postraumático que otros eventos traumáticos. Esta conclusión es sorprendente dado el énfasis en los efectos psicológicos del terrorismo en el discurso político, los comentarios de los medios, la cultura contemporánea y la investigación académica. Las autoridades pueden preferir fomentar una interpretación de los incidentes terroristas que resalte la fortaleza y el coraje en lugar de la vulnerabilidad psicológica. Colega, ¿usted qué opina? FUENTE: Durodié B, Wainwright D. Lancet Psychiatry. 2018 Oct 17. pii: S2215-0366(18)30335-3. doi: 10.1016/S2215-0366(18)30335-3. [Epub ahead of print]. https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30335-3/fulltext
    338 Posted by APM NET .
  • El terror es un estado psicológico. Históricamente, la mayoría de los estudios sobre terrorismo se han centrado en su propósito social y sus consecuencias estructurales más que en los efectos de salud mental. Ese énfasis comenzó a cambiar poco antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Una amplia expansión de la investigación sobre el trastorno por estrés postraumático acompañó las revisiones de la clasificación de los trastornos de salud mental. Se buscó activamente el efecto de los incidentes terroristas en aquellas personas que ahora se consideran vulnerables, tanto directa como indirectamente. Sin embargo, una revisión de más de 400 artículos de investigación (en su mayoría publicados después del 11 de septiembre) sobre la asociación entre terrorismo y salud mental llegó a la conclusión, en gran medida pasada por alto, de que el terrorismo no está aterrorizando, al menos no de manera que cause una frecuencia mayor a la esperada de trastorno por estrés postraumático que otros eventos traumáticos. Esta conclusión es sorprendente dado el énfasis en los efectos psicológicos del terrorismo en el discurso político, los comentarios de los medios, la cultura contemporánea y la investigación académica. Las autoridades pueden preferir fomentar una interpretación de los incidentes terroristas que resalte la fortaleza y el coraje en lugar de la vulnerabilidad psicológica. Colega, ¿usted qué opina? FUENTE: Durodié B, Wainwright D. Lancet Psychiatry. 2018 Oct 17. pii: S2215-0366(18)30335-3. doi: 10.1016/S2215-0366(18)30335-3. [Epub ahead of print]. https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30335-3/fulltext
    Nov 20, 2018 338
  • 13 Nov 2018
    La población mundial se está expandiendo, se está urbanizando y se está "agrupando en la clase media". Además, la vida útil global está aumentando, en gran parte debido a las intervenciones de salud pública (por ejemplo, saneamiento, higiene), así como a la modificación preventiva y de factores de riesgo (por ejemplo, inmunización). Hasta cierto punto, la extensión de la vida productiva se debe a los avances en farmacoterapia en diferentes áreas médicas. Coincidente con los cambios poblacionales y las tendencias clínicas, una proporción cada vez mayor de la discapacidad global es atribuible a los trastornos mentales. La alta incidencia y prevalencia, así como la edad relativamente temprana de inicio, las bajas tasas de recuperación y la ausencia de tratamiento desensibilizante  o curativo, explican la morbilidad general y el aumento de los costos debido a los trastornos mentales. Es inquietante que se espera que la proyección de la discapacidad humana debida a trastornos mentales aumente en un futuro previsible. El deterioro de la función en el lugar de trabajo es el mayor costo asociado con los trastornos mentales, y está mediado en gran medida por anomalías en la función cognitiva. El lugar de trabajo del pasado requería que las personas tuvieran un conjunto de habilidades que fueran simples y manuales, ya que muchos entornos laborales eran rutinarios. El lugar de trabajo de hoy y del futuro requiere de un grupo de capacidades que son más complejas, más cognitivas y no rutinarias. Este cambio es una consecuencia de la revolución digital, la cual demandal disponibilidad de capital cerebral para el "cerebro" o la "economía cognitiva" actual. De acuerdo con esta visión, los síndromes, trastornos y enfermedades que afectan el sistema nervioso central (SNC) representan la mayor amenaza para el capital cerebral.     Fuente: McIntyre RS. CNS Spectr. 2018 Nov 6:1-2. doi: 10.1017/S1092852918001153. [Epub ahead of print] https://www.cambridge.org/core/journals/cns-spectrums/article/cognition-in-psychiatry-population-health-clinical-and-research-implications/EC8F7251BBB6AF581C84374313C72A26  
    382 Posted by APM NET .
  • La población mundial se está expandiendo, se está urbanizando y se está "agrupando en la clase media". Además, la vida útil global está aumentando, en gran parte debido a las intervenciones de salud pública (por ejemplo, saneamiento, higiene), así como a la modificación preventiva y de factores de riesgo (por ejemplo, inmunización). Hasta cierto punto, la extensión de la vida productiva se debe a los avances en farmacoterapia en diferentes áreas médicas. Coincidente con los cambios poblacionales y las tendencias clínicas, una proporción cada vez mayor de la discapacidad global es atribuible a los trastornos mentales. La alta incidencia y prevalencia, así como la edad relativamente temprana de inicio, las bajas tasas de recuperación y la ausencia de tratamiento desensibilizante  o curativo, explican la morbilidad general y el aumento de los costos debido a los trastornos mentales. Es inquietante que se espera que la proyección de la discapacidad humana debida a trastornos mentales aumente en un futuro previsible. El deterioro de la función en el lugar de trabajo es el mayor costo asociado con los trastornos mentales, y está mediado en gran medida por anomalías en la función cognitiva. El lugar de trabajo del pasado requería que las personas tuvieran un conjunto de habilidades que fueran simples y manuales, ya que muchos entornos laborales eran rutinarios. El lugar de trabajo de hoy y del futuro requiere de un grupo de capacidades que son más complejas, más cognitivas y no rutinarias. Este cambio es una consecuencia de la revolución digital, la cual demandal disponibilidad de capital cerebral para el "cerebro" o la "economía cognitiva" actual. De acuerdo con esta visión, los síndromes, trastornos y enfermedades que afectan el sistema nervioso central (SNC) representan la mayor amenaza para el capital cerebral.     Fuente: McIntyre RS. CNS Spectr. 2018 Nov 6:1-2. doi: 10.1017/S1092852918001153. [Epub ahead of print] https://www.cambridge.org/core/journals/cns-spectrums/article/cognition-in-psychiatry-population-health-clinical-and-research-implications/EC8F7251BBB6AF581C84374313C72A26  
    Nov 13, 2018 382
  • 13 Nov 2018
    Desde que Kiloh (1961) acuñó el término pseudo-demencia, se ha utilizado un poco para describir los déficits cognitivos en la depresión, especialmente aquéllos que se encuentran en la vejez. Sin embargo, persisten varios dilemas diagnósticos con respecto al estado nosológico de esta condición. Descubrir estos problemas de diagnóstico individuales es importante no solo para administrar el tratamiento adecuado, sino también para evitar que se realicen evaluaciones diagnósticas innecesarias con respecto a otros diagnósticos. Por lo tanto, es importante tener un conocimiento detallado de los déficits cognitivos o neuropsicológicos en esta condición. En esta revision se aborda el importante tema de la confusión diagnóstica entre la demencia y la pseudodemencia. Posteriormente se revisa la literatura científica actual sobre los déficits cognitivos encontrados en esta condición clínica. En aras de la conveniencia, se dividen los déficits cognitivos en: Déficits de memoria Déficits de función ejecutiva y Déficits en los dominios del habla y del lenguaje. Finalmente, se comenta la progresión de esta condición para ver los componentes de esta condición, que de hecho si puede ser denominada "Pseudo".   Fuente:   Kang H et al. Ann Indian Acad Neurol. 2014 Apr;17(2):147-54. doi: 10.4103/0972-2327.132613. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4090838/    
    517 Posted by APM NET .
  • Desde que Kiloh (1961) acuñó el término pseudo-demencia, se ha utilizado un poco para describir los déficits cognitivos en la depresión, especialmente aquéllos que se encuentran en la vejez. Sin embargo, persisten varios dilemas diagnósticos con respecto al estado nosológico de esta condición. Descubrir estos problemas de diagnóstico individuales es importante no solo para administrar el tratamiento adecuado, sino también para evitar que se realicen evaluaciones diagnósticas innecesarias con respecto a otros diagnósticos. Por lo tanto, es importante tener un conocimiento detallado de los déficits cognitivos o neuropsicológicos en esta condición. En esta revision se aborda el importante tema de la confusión diagnóstica entre la demencia y la pseudodemencia. Posteriormente se revisa la literatura científica actual sobre los déficits cognitivos encontrados en esta condición clínica. En aras de la conveniencia, se dividen los déficits cognitivos en: Déficits de memoria Déficits de función ejecutiva y Déficits en los dominios del habla y del lenguaje. Finalmente, se comenta la progresión de esta condición para ver los componentes de esta condición, que de hecho si puede ser denominada "Pseudo".   Fuente:   Kang H et al. Ann Indian Acad Neurol. 2014 Apr;17(2):147-54. doi: 10.4103/0972-2327.132613. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4090838/    
    Nov 13, 2018 517