Ver Por Fecha

Palabras Clave

  • 05 Mar 2019
    Las personas con parafilias tienen intereses sexuales que son inusuales, lo cual incluye objetos, lugares o individuos – incluso inanimados - (niños, cadáveres). El estudio citado explora los zoófilos (= PSA, personas que tienen sexo con animales) a través de un reclutamiento llevado a cabo en Internet. Para ello se realizó una encuesta de diseño propio a través de Internet, en foros de discusión populares dirigidos a las comunidades de PSA. Todas las respuestas se cuantificaron como porcentaje de acuerdo con una de las posibles opciones de respuesta, más la interpretación de los datos cualitativos que pueden haber sido suministrados en un espacio adicional.   RESULTADOS: Las preguntas de la encuesta se categorizaron temáticamente en cuatro grupos: visión del mundo, espacio personal, vida sexual y espacio en línea. Las PSA son notablemente autoconscientes de su sexualidad y reconocen que su comportamiento es ilegal (a pesar de que lo perciben como una expresión de amor); a menudo relacionan sus luchas por encontrar aceptación social con la homosexualidad, creyendo que una forma de des-estigmatizarlas sería eliminar la zoofilia de la lista de trastornos enumerados en el DSM. Con respecto a la vida sexual, la PSA cree que la calidad del sexo con animales es mucho mayor que con los humanos, y tanto las características físicas como la presencia de un pelaje, pueden provocar un aumento sexual, especialmente al ver animales en público. Las PSA utilizan Internet para encontrar contenido relacionado y conectarse con otras PSA; estas amistades de la red generalmente no se extienden más allá de las conversaciones en línea, dado que las PSA tienden a desconfiar de otros zoófilos, particularmente en el área de la seguridad personal.   CONCLUSIONES: Una de las bases más esenciales de la zoofilia es el comportamiento de búsqueda de relaciones, así como el interés en formar una relación a largo plazo con un compañero animal.   Sendler DJ. J Forensic Leg Med. 2019 Jan 4;62:44-51. doi: 10.1016/j.jflm.2018.12.010. [Epub ahead of print] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1752928X18302452?via%3Dihub  
    47 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Las personas con parafilias tienen intereses sexuales que son inusuales, lo cual incluye objetos, lugares o individuos – incluso inanimados - (niños, cadáveres). El estudio citado explora los zoófilos (= PSA, personas que tienen sexo con animales) a través de un reclutamiento llevado a cabo en Internet. Para ello se realizó una encuesta de diseño propio a través de Internet, en foros de discusión populares dirigidos a las comunidades de PSA. Todas las respuestas se cuantificaron como porcentaje de acuerdo con una de las posibles opciones de respuesta, más la interpretación de los datos cualitativos que pueden haber sido suministrados en un espacio adicional.   RESULTADOS: Las preguntas de la encuesta se categorizaron temáticamente en cuatro grupos: visión del mundo, espacio personal, vida sexual y espacio en línea. Las PSA son notablemente autoconscientes de su sexualidad y reconocen que su comportamiento es ilegal (a pesar de que lo perciben como una expresión de amor); a menudo relacionan sus luchas por encontrar aceptación social con la homosexualidad, creyendo que una forma de des-estigmatizarlas sería eliminar la zoofilia de la lista de trastornos enumerados en el DSM. Con respecto a la vida sexual, la PSA cree que la calidad del sexo con animales es mucho mayor que con los humanos, y tanto las características físicas como la presencia de un pelaje, pueden provocar un aumento sexual, especialmente al ver animales en público. Las PSA utilizan Internet para encontrar contenido relacionado y conectarse con otras PSA; estas amistades de la red generalmente no se extienden más allá de las conversaciones en línea, dado que las PSA tienden a desconfiar de otros zoófilos, particularmente en el área de la seguridad personal.   CONCLUSIONES: Una de las bases más esenciales de la zoofilia es el comportamiento de búsqueda de relaciones, así como el interés en formar una relación a largo plazo con un compañero animal.   Sendler DJ. J Forensic Leg Med. 2019 Jan 4;62:44-51. doi: 10.1016/j.jflm.2018.12.010. [Epub ahead of print] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1752928X18302452?via%3Dihub  
    Mar 05, 2019 47
  • 27 Feb 2019
    Las condiciones somáticas y psicopatológicas (por ejemplo, ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático y somatización) son frecuentes entre los inmigrantes que pertenecen a varios grupos étnicos. Los hallazgos mundiales sobre la epidemiología con respecto a condiciones mentales específicas todavía varían con respecto a diferentes muestras y contextos de migración. Esta inconsistencia también es válida en la incidencia de la somatización entre los migrantes. El estudio citado llevó a cabo una revisión sistemática que analiza la relación entre migración y somatización al proporcionar una síntesis de datos cualitativos de artículos de investigación originales sobre el tema. De acuerdo con las pautas de PRISMA, se realizó una búsqueda sistemática de la literatura en PubMed, Scopus, ISI Web of Science, PsycINFO, Google Scholar y ScienceDirect. Los artículos se seleccionaron utilizando múltiples combinaciones de términos de búsqueda relevantes (por ejemplo, somatización definida y trastornos relacionados, y estado de migración). Se realizaron búsquedas sistemáticas en cada base de datos desde enero de 2000 hasta diciembre de 2017. La búsqueda inicial identificó 338 registros, de los cuales 42 informes de investigación cumplieron con los criterios de inclusión predefinidos y se analizaron. La mayoría de los estudios (n= 38; 90%) fueron de corte transversal. Los principales hallazgos de este estudio son que los migrantes con somatización exhibieron más dificultades psicológicas, tuvieron una mayor necesidad percibida de utilizar los servicios de salud y reportaron más dificultades de vida post-migración y/o trastorno de estrés postraumático que aquellos sin somatización. También se encontró que las características individuales específicas median la asociación entre somatización y migración. Se encontró que la prevalencia y los correlatos de la somatización variaron entre los grupos de inmigrantes, dependiendo de la variación cultural y las razones de la migración, la exposición al estrés, los modelos explicativos de la enfermedad, el afrontamiento y otras variables individuales. Conclusión: la somatización es un desafío para los profesionales de la salud debido a su naturaleza vaga. En este sentido, el manejo clínico de los pacientes inmigrantes debe incluir mayores esfuerzos para abordar la angustia emocional, con especial atención a las diferencias sociales, culturales y lingüísticas. Lanzara R et al. Front Psychol. 2019 Jan 17;9:2792. doi: 10.3389/fpsyg.2018.02792. eCollection 2018. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2018.02792/full  
    102 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Las condiciones somáticas y psicopatológicas (por ejemplo, ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático y somatización) son frecuentes entre los inmigrantes que pertenecen a varios grupos étnicos. Los hallazgos mundiales sobre la epidemiología con respecto a condiciones mentales específicas todavía varían con respecto a diferentes muestras y contextos de migración. Esta inconsistencia también es válida en la incidencia de la somatización entre los migrantes. El estudio citado llevó a cabo una revisión sistemática que analiza la relación entre migración y somatización al proporcionar una síntesis de datos cualitativos de artículos de investigación originales sobre el tema. De acuerdo con las pautas de PRISMA, se realizó una búsqueda sistemática de la literatura en PubMed, Scopus, ISI Web of Science, PsycINFO, Google Scholar y ScienceDirect. Los artículos se seleccionaron utilizando múltiples combinaciones de términos de búsqueda relevantes (por ejemplo, somatización definida y trastornos relacionados, y estado de migración). Se realizaron búsquedas sistemáticas en cada base de datos desde enero de 2000 hasta diciembre de 2017. La búsqueda inicial identificó 338 registros, de los cuales 42 informes de investigación cumplieron con los criterios de inclusión predefinidos y se analizaron. La mayoría de los estudios (n= 38; 90%) fueron de corte transversal. Los principales hallazgos de este estudio son que los migrantes con somatización exhibieron más dificultades psicológicas, tuvieron una mayor necesidad percibida de utilizar los servicios de salud y reportaron más dificultades de vida post-migración y/o trastorno de estrés postraumático que aquellos sin somatización. También se encontró que las características individuales específicas median la asociación entre somatización y migración. Se encontró que la prevalencia y los correlatos de la somatización variaron entre los grupos de inmigrantes, dependiendo de la variación cultural y las razones de la migración, la exposición al estrés, los modelos explicativos de la enfermedad, el afrontamiento y otras variables individuales. Conclusión: la somatización es un desafío para los profesionales de la salud debido a su naturaleza vaga. En este sentido, el manejo clínico de los pacientes inmigrantes debe incluir mayores esfuerzos para abordar la angustia emocional, con especial atención a las diferencias sociales, culturales y lingüísticas. Lanzara R et al. Front Psychol. 2019 Jan 17;9:2792. doi: 10.3389/fpsyg.2018.02792. eCollection 2018. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2018.02792/full  
    Feb 27, 2019 102
  • 26 Feb 2019
    La disfunción de los recuerdos alocéntricos y egocéntricos es una de las características principales de los trastornos psiquiátricos. Existen algunos estudios de navegación sobre estos recuerdos en la esquizofrenia y los trastornos bipolares, pero faltan estudios en el trastorno esquizoafectivo. El estudio citado tiene como objetivo explorar los déficits de navegación alocéntrica y egocéntrica en estos sijetos utilizando una tarea de navegación de realidad virtual avanzada (VRNT) desarrollada recientemente. 20 pacientes con esquizofrenia y 20 con trastorno esquizoafectivo se compararon con 20 sujetos voluntarios normales en VRNT que consistían en un vecindario virtual (memoria alocéntrica) y un laberinto virtual (memoria egocéntrica). En comparación con el trastorno esquizoafectivo y los sujetos de control, los pacientes con esquizofrenia tuvieron el peor desempeño tanto en el vecindario virtual como en las tareas del laberinto virtual. La memoria alocéntrica en los pacientes con esquizofrenia y en aquellos con trastorno esquizoafectivo estaba más deteriorada que la memoria egocéntrica (p ˂ 0,001). Sin embargo, los pacientes con trastorno esquizoafectivo obtuvieron mejores resultados en la memoria egocéntrica que aquellos con esquizofrenia, ya que tenían menos errores en el laberinto virtual. Se concluyó que la memoria alocéntrica está más deteriorada que la egocéntrica tanto en el trastorno esquizoafectivo como en los pacientes con esquizofrenia, mientras que los pacientes con trastorno esquizoafectivo tuvieron un mejor desempeño en la memoria egocéntrica que los pacientes con esquizofrenia. También se llegó a la conclusión de que los déficits de memoria alocéntrica pueden ayudar a diferenciar a los pacientes con esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo de los participantes sanos, mientras que los déficits de memoria egocéntricos pueden utilizarse para distinguirlos entre sí. Kargar M et al. Psychiatry Res. 2019 Jan 11;273:378-386. doi: 10.1016/j.psychres.2019.01.037. [Epub ahead of print] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165178118306668?via%3Dihub    
    131 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    La disfunción de los recuerdos alocéntricos y egocéntricos es una de las características principales de los trastornos psiquiátricos. Existen algunos estudios de navegación sobre estos recuerdos en la esquizofrenia y los trastornos bipolares, pero faltan estudios en el trastorno esquizoafectivo. El estudio citado tiene como objetivo explorar los déficits de navegación alocéntrica y egocéntrica en estos sijetos utilizando una tarea de navegación de realidad virtual avanzada (VRNT) desarrollada recientemente. 20 pacientes con esquizofrenia y 20 con trastorno esquizoafectivo se compararon con 20 sujetos voluntarios normales en VRNT que consistían en un vecindario virtual (memoria alocéntrica) y un laberinto virtual (memoria egocéntrica). En comparación con el trastorno esquizoafectivo y los sujetos de control, los pacientes con esquizofrenia tuvieron el peor desempeño tanto en el vecindario virtual como en las tareas del laberinto virtual. La memoria alocéntrica en los pacientes con esquizofrenia y en aquellos con trastorno esquizoafectivo estaba más deteriorada que la memoria egocéntrica (p ˂ 0,001). Sin embargo, los pacientes con trastorno esquizoafectivo obtuvieron mejores resultados en la memoria egocéntrica que aquellos con esquizofrenia, ya que tenían menos errores en el laberinto virtual. Se concluyó que la memoria alocéntrica está más deteriorada que la egocéntrica tanto en el trastorno esquizoafectivo como en los pacientes con esquizofrenia, mientras que los pacientes con trastorno esquizoafectivo tuvieron un mejor desempeño en la memoria egocéntrica que los pacientes con esquizofrenia. También se llegó a la conclusión de que los déficits de memoria alocéntrica pueden ayudar a diferenciar a los pacientes con esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo de los participantes sanos, mientras que los déficits de memoria egocéntricos pueden utilizarse para distinguirlos entre sí. Kargar M et al. Psychiatry Res. 2019 Jan 11;273:378-386. doi: 10.1016/j.psychres.2019.01.037. [Epub ahead of print] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165178118306668?via%3Dihub    
    Feb 26, 2019 131
  • 25 Feb 2019
    Existe controversia sobre el papel del estrés y la depresión en la fisiopatología de la diabetes mellitus tipo 2. Se ha demostrado que la depresión aumenta el riesgo de resistencia progresiva a la insulina y de la incidencia de diabetes mellitus tipo 2 en estudios múltiples, mientras que la asociación del estrés con la diabetes es menos clara, debido a las diferencias en los diseños de los estudios y en las formas y la determinación del estrés. Los sistemas biológicos involucrados en la adaptación que median el vínculo entre el estrés y las funciones fisiológicas incluyen el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA) y los sistemas autónomo nervioso e inmunológico. El eje HPA es un sistema estrechamente regulado que representa uno de los mecanismos del cuerpo para responder al estrés agudo y crónico. La depresión está asociada con alteraciones transversales y longitudinales en la curva diurna de cortisol, incluida una respuesta matutina de  cortisol embotada y un aplanamiento de la curva diurna del mismo. El aplanamiento de la curva diurna de cortisol también se asocia con resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2. El artículo citado revisa y resume la evidencia que respalda la desregulación del eje HPA como un vínculo biológico importante entre el estrés, la depresión y la diabetes mellitus tipo 2.       Joseph JJ, Golden SH. Ann N Y Acad Sci. 2017 Mar;1391(1):20-34. doi: 10.1111/nyas.13217. Epub 2016 Oct 17. Cortisol y Estrés: El nexo entre Diabetes y Depresión. https://nyaspubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/nyas.13217
    364 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Existe controversia sobre el papel del estrés y la depresión en la fisiopatología de la diabetes mellitus tipo 2. Se ha demostrado que la depresión aumenta el riesgo de resistencia progresiva a la insulina y de la incidencia de diabetes mellitus tipo 2 en estudios múltiples, mientras que la asociación del estrés con la diabetes es menos clara, debido a las diferencias en los diseños de los estudios y en las formas y la determinación del estrés. Los sistemas biológicos involucrados en la adaptación que median el vínculo entre el estrés y las funciones fisiológicas incluyen el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA) y los sistemas autónomo nervioso e inmunológico. El eje HPA es un sistema estrechamente regulado que representa uno de los mecanismos del cuerpo para responder al estrés agudo y crónico. La depresión está asociada con alteraciones transversales y longitudinales en la curva diurna de cortisol, incluida una respuesta matutina de  cortisol embotada y un aplanamiento de la curva diurna del mismo. El aplanamiento de la curva diurna de cortisol también se asocia con resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2. El artículo citado revisa y resume la evidencia que respalda la desregulación del eje HPA como un vínculo biológico importante entre el estrés, la depresión y la diabetes mellitus tipo 2.       Joseph JJ, Golden SH. Ann N Y Acad Sci. 2017 Mar;1391(1):20-34. doi: 10.1111/nyas.13217. Epub 2016 Oct 17. Cortisol y Estrés: El nexo entre Diabetes y Depresión. https://nyaspubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/nyas.13217
    Feb 25, 2019 364
  • 25 Feb 2019
    La Canadian Network for Mood and Anxiety Treatments (CANMAT) publicó previamente directrices de tratamiento para el trastorno bipolar en 2005, junto con comentarios internacionales y actualizaciones posteriores en 2007, 2009 y 2013. Las últimas dos actualizaciones fueron publicadas en colaboración con la International Society for Bipolar Disorders (ISBD). Las directrices de tratamiento de CANMAT e ISBD de 2018 representan avances significativos en este campo desde la publicación de la última edición completa en 2005, que incluye actualizaciones de diagnóstico y tratamiento, así como nuevas investigaciones sobre intervenciones farmacológicas y psicológicas. Estos avances se han traducido en recomendaciones claras y fáciles de usar para los tratamientos de primera, segunda y tercera línea, teniendo en cuenta los niveles de evidencia para su eficacia, el apoyo clínico basado en la experiencia y las clasificaciones consensuadas de seguridad, tolerabilidad y riesgos emergentes del cambio de tratamiento. Como novedad en estas pautas, se crearon clasificaciones jerárquicas para los manejos de primera y segunda línea recomendados para la manía aguda, la depresión aguda y el tratamiento de mantenimiento en el Trastorno Bipolar tipo I. Creada al considerar el impacto de cada tratamiento en todas las fases de la enfermedad, esta jerarquía ayudará a los médicos a tomar decisiones de tratamiento basadas en la evidencia. El litio, la quetiapina, el divalproato, la asenapina, el aripiprazol, la paliperidona, la risperidona y la cariprazina, solos o en combinación, se recomiendan como tratamientos de primera línea para la manía aguda. Las opciones de primera línea para la depresión en Trastorno Bipolar tipo I incluyen quetiapina, lurasidona más litio o divalproato, litio, lamotrigina, lurasidona, o lamotrigina como coadyuvante. Si bien los medicamentos que han demostrado ser efectivos para la fase aguda generalmente deben continuarse durante la fase de mantenimiento en el Trastorno Bipolar tipo I, existen algunas excepciones (como los antidepresivos); y los datos disponibles sugieren que la monoterapia con litio, quetiapina, divalproato, lamotrigina, asenapina y aripiprazol, o los tratamientos combinados, deben considerarse de primera línea para aquellos que inician o cambian el tratamiento durante la fase de mantenimiento. Además de abordar los problemas en el Trastorno Bipolar tipo I, estas directrices también proporcionan una visión general y recomendaciones para el tratamiento clínico del Trastorno Bipolar tipo II, así como consejos sobre poblaciones específicas, como mujeres en diversas etapas del ciclo reproductivo, niños y niñas, adolescentes y adultos mayores. También hay discusiones sobre el impacto de las comorbilidades psiquiátricas y médicas específicas, como el consumo de sustancias, la ansiedad y los trastornos metabólicos. Finalmente, se brinda una visión general de los problemas relacionados con la seguridad y el monitoreo. Los grupos de CANMAT e ISBD esperan que estas pautas se conviertan en una herramienta valiosa para los profesionales de todo el mundo.   Yatham LN et al. Bipolar Disord. 2018 Mar;20(2):97-170. doi: 10.1111/bdi.12609. Epub 2018 Mar 14. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/bdi.12609
    379 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    La Canadian Network for Mood and Anxiety Treatments (CANMAT) publicó previamente directrices de tratamiento para el trastorno bipolar en 2005, junto con comentarios internacionales y actualizaciones posteriores en 2007, 2009 y 2013. Las últimas dos actualizaciones fueron publicadas en colaboración con la International Society for Bipolar Disorders (ISBD). Las directrices de tratamiento de CANMAT e ISBD de 2018 representan avances significativos en este campo desde la publicación de la última edición completa en 2005, que incluye actualizaciones de diagnóstico y tratamiento, así como nuevas investigaciones sobre intervenciones farmacológicas y psicológicas. Estos avances se han traducido en recomendaciones claras y fáciles de usar para los tratamientos de primera, segunda y tercera línea, teniendo en cuenta los niveles de evidencia para su eficacia, el apoyo clínico basado en la experiencia y las clasificaciones consensuadas de seguridad, tolerabilidad y riesgos emergentes del cambio de tratamiento. Como novedad en estas pautas, se crearon clasificaciones jerárquicas para los manejos de primera y segunda línea recomendados para la manía aguda, la depresión aguda y el tratamiento de mantenimiento en el Trastorno Bipolar tipo I. Creada al considerar el impacto de cada tratamiento en todas las fases de la enfermedad, esta jerarquía ayudará a los médicos a tomar decisiones de tratamiento basadas en la evidencia. El litio, la quetiapina, el divalproato, la asenapina, el aripiprazol, la paliperidona, la risperidona y la cariprazina, solos o en combinación, se recomiendan como tratamientos de primera línea para la manía aguda. Las opciones de primera línea para la depresión en Trastorno Bipolar tipo I incluyen quetiapina, lurasidona más litio o divalproato, litio, lamotrigina, lurasidona, o lamotrigina como coadyuvante. Si bien los medicamentos que han demostrado ser efectivos para la fase aguda generalmente deben continuarse durante la fase de mantenimiento en el Trastorno Bipolar tipo I, existen algunas excepciones (como los antidepresivos); y los datos disponibles sugieren que la monoterapia con litio, quetiapina, divalproato, lamotrigina, asenapina y aripiprazol, o los tratamientos combinados, deben considerarse de primera línea para aquellos que inician o cambian el tratamiento durante la fase de mantenimiento. Además de abordar los problemas en el Trastorno Bipolar tipo I, estas directrices también proporcionan una visión general y recomendaciones para el tratamiento clínico del Trastorno Bipolar tipo II, así como consejos sobre poblaciones específicas, como mujeres en diversas etapas del ciclo reproductivo, niños y niñas, adolescentes y adultos mayores. También hay discusiones sobre el impacto de las comorbilidades psiquiátricas y médicas específicas, como el consumo de sustancias, la ansiedad y los trastornos metabólicos. Finalmente, se brinda una visión general de los problemas relacionados con la seguridad y el monitoreo. Los grupos de CANMAT e ISBD esperan que estas pautas se conviertan en una herramienta valiosa para los profesionales de todo el mundo.   Yatham LN et al. Bipolar Disord. 2018 Mar;20(2):97-170. doi: 10.1111/bdi.12609. Epub 2018 Mar 14. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/bdi.12609
    Feb 25, 2019 379
  • 21 Feb 2019
    Si bien la resiliencia asociada al estrés constituye un factor de riesgo reconocido para el desarrollo de enfermedades somáticas y psiquiátricas en general, el conocimiento sobre cómo la variación individual de la vulnerabilidad al estrés puede influir específicamente en los riesgos a largo plazo de conductas de salud desfavorables es limitado. La investigación citada es un estudio de cohorte sueco, el cual presenta como objetivo investigar la asociación entre la resiliencia al estrés en la adolescencia tardía y cómo esta puede afectar el uso de sustancias adictivas ya en la adultez. Para ello se incluyeron a 9381 hombres con información sobre la resistencia al estrés psicológico medida durante los exámenes de reclutamiento militar, los cuales respondieron a una encuesta de salud extensa (edad promedio 34.0 ± 7.2 años) que incluía información detallada sobre el uso de sustancias. De este modo, encontraron que la baja resiliencia al estrés en la adolescencia confirió mayores riesgos en todas las medidas estudiadas de comportamiento adictivo. Después de ajustar la información socioeconómica de la niñez, la baja resistencia al estrés se asoció con el hábito de fumar habitualmente en adultos, puntuaciones más altas de dependencia a la nicotina, uso de alcohol (> 14 bebidas alcohólicas equivalentes por semana), criterios DSM-IV para la dependencia del alcohol y consumo de drogas. Los resultados se mantuvieron prácticamente sin cambios después de nuevos ajustes para el logro educativo y la ocupación en la adultez, así como para covariables de reclutamiento adicionales.     Conclusión: La baja resiliencia al estrés en la adolescencia tardía parece estar asociada con un mayor riesgo de conductas de salud desventajosas y adictivas en la edad adulta.   Kennedy B et al. J Epidemiol Community Health. 2019 Feb 4. pii: jech-2018-211815. doi: 10.1136/jech-2018-211815. [Epub ahead of print] https://jech.bmj.com/content/early/2019/02/03/jech-2018-211815.long    
    142 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Si bien la resiliencia asociada al estrés constituye un factor de riesgo reconocido para el desarrollo de enfermedades somáticas y psiquiátricas en general, el conocimiento sobre cómo la variación individual de la vulnerabilidad al estrés puede influir específicamente en los riesgos a largo plazo de conductas de salud desfavorables es limitado. La investigación citada es un estudio de cohorte sueco, el cual presenta como objetivo investigar la asociación entre la resiliencia al estrés en la adolescencia tardía y cómo esta puede afectar el uso de sustancias adictivas ya en la adultez. Para ello se incluyeron a 9381 hombres con información sobre la resistencia al estrés psicológico medida durante los exámenes de reclutamiento militar, los cuales respondieron a una encuesta de salud extensa (edad promedio 34.0 ± 7.2 años) que incluía información detallada sobre el uso de sustancias. De este modo, encontraron que la baja resiliencia al estrés en la adolescencia confirió mayores riesgos en todas las medidas estudiadas de comportamiento adictivo. Después de ajustar la información socioeconómica de la niñez, la baja resistencia al estrés se asoció con el hábito de fumar habitualmente en adultos, puntuaciones más altas de dependencia a la nicotina, uso de alcohol (> 14 bebidas alcohólicas equivalentes por semana), criterios DSM-IV para la dependencia del alcohol y consumo de drogas. Los resultados se mantuvieron prácticamente sin cambios después de nuevos ajustes para el logro educativo y la ocupación en la adultez, así como para covariables de reclutamiento adicionales.     Conclusión: La baja resiliencia al estrés en la adolescencia tardía parece estar asociada con un mayor riesgo de conductas de salud desventajosas y adictivas en la edad adulta.   Kennedy B et al. J Epidemiol Community Health. 2019 Feb 4. pii: jech-2018-211815. doi: 10.1136/jech-2018-211815. [Epub ahead of print] https://jech.bmj.com/content/early/2019/02/03/jech-2018-211815.long    
    Feb 21, 2019 142
  • 02 Mar 2018
    Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    5032 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    Mar 02, 2018 5032
  • 28 Aug 2018
    La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    4303 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    Aug 28, 2018 4303
  • 27 Feb 2018
    La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    2234 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    Feb 27, 2018 2234
  • 09 Apr 2018
    A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
    1965 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
    Apr 09, 2018 1965
  • 02 Mar 2018
    Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
    1408 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
    Mar 02, 2018 1408
  • 19 Jul 2018
    La introducción de los fármacos en psiquiatría se considera justamente una de sus revoluciones históricas; su papel ha sido fundamental para los modelos biológicos actuales, y la evolución de los mismos ha llevado a que las nuevas generaciones de especialistas (y si, también muchos de los más longevos) se inclinen por el uso de medicamentos más recientes. Sin embargo, aún en la actualidad, existe evidencia clara de que muchos de los medicamentos usados desde hace varias décadas todavía pueden tener un papel preponderante en el ámbito clínico. Justamente una de las moléculas que siguen siendo utilizadas es la Paroxetina, la cual ha comprobado su seguridad y eficacia por más de 20 años. Es el ISRS con la mayor potencia en la recaptura de serotonina, y a pesar de que se considera como el menos específico para ello, sabemos que en la actualidad no existe la suficiente información que de muestre que se encuentra por debajo de los demás antidepresivos en cuanto a eficacia y, por otro lado, su influencia en la función o regulación de otros neurotransmisores ha exhibido muchas indicaciones potenciales. Las revisiones relativamente más recientes la muestran con una muy buena acción ansiolítica, especialmente en etapas relativamente tempranas e intermedias de cualquiera de los cuadros que cursen con dicha sintomatología, siempre y cuando el clínico cuide de una apropiada titulación para evitar la presencia de efectos secundarios; pero esta última afirmación ha llegado a ser cuestionada por algunas publicaciones que muestran a la Paroxetina como una opción costo-efectiva frente a otros psicofármacos en el Trastorno Depresivo Mayor, cuando se realiza una apropiada transición hacia esta, no solo mitigando síntomas depresivos, también disminuyendo justamente algunos efectos secundarios; finalmente, su acción ansiolítica parece tener también un impacto positivo frente al paciente con ideación suicida. Por fuera del contexto de los problemas afectivos, desde 2013 está aprobada por la FDA (tras dos estudios fase tres aleatorizados controlados contra placebo) en el manejo de síntomas vasomotores de la mujer peri y post-menopáusica; se sugiere utilidad en aquellos pacientes que presentan prurito crónico de cualquier origen (en 2017, el departamento de Dermatología de la Universidad de Radboud en Holanda, encabezados por la Dra. Tessa Kouwenhoven, publicaron una revisión sistemática con evidencia de ello); tiene un rol positivo en el tratamiento de la eyaculación precoz de por vida cuando se combina con Tramadol; ha demostrado un efecto neuro-protector en los déficit de memoria generados por enfermedad cerebral isquémica en modelos animales; y hasta ha sido propuesta como una de las alternativas para potenciar la administración de Clozapina en pacientes refractarios. Así pues, tal y como ha de suceder con otras moléculas de “edad madura”, la sub-utilización de la Paroxetina podría estar anidada en poca difusión acerca de muchos de sus otros beneficios e indicaciones, así que la invitación está principalmente dirigida a conocerlos y aplicarlos a la práctica clínica diaria, eso sí, sin perder el sentido de la oportunidad y la pertinencia.   Bibliografía: Bhattacharyya Ranjan et al. Clinical uses of Paroxetine: an underutilized drug by Physicians. International Journal of Psychology and Psychiatry. 2015, Volume 3, Issue 1. Purgato M et al. Paroxetine versus other anti-depressive agents for depression. Cochrane Database Syst Rev. 2014 Apr 3;(4):CD006531. doi: 10.1002/14651858.CD006531.pub2. Wang Y et al. Comparative efficacies of fluoxetine and paroxetine in major depression across varying acute-phase treatment periods: a meta-analysis. Asia Pac Psychiatry. 2014 Dec;6(4):353-62. doi: 10.1111/appy.12106. Epub 2013 Oct 22. Otsubo T et al. Comparative effectiveness of switching paroxetine formulation for treatment of major depressive disorder: an open-label multicenter study. europsychiatr Dis Treat. 2018 Apr 6;14:955-966. doi: 10.2147/NDT.S152985. eCollection 2018. Parris MS et al. Effects of anxiety on suicidal ideation: exploratory analysis of a paroxetine versus bupropion randomized trial. Int Clin Psychopharmacol. 2018 Jun 1. doi: 10.1097/YIC.0000000000000225. [Epub ahead of print]. Wei D et al. Effect and safety of paroxetine for vasomotor symptoms: systematic review and meta-analysis. BJOG. 2016 Oct;123(11):1735-43. doi: 10.1111/1471-0528.13951. Epub 2016 Apr 7. Tessa A et al. Use of oral antidepressants in patients with chronic pruritus: A systematic review. Journal of the American Academy of Dermatology, 2017-12-01, Volumen 77, Número 6, Páginas 1068-1073.e7. Hamidi-Madani A et al. The Efficacy and Safety of On-demand Tramadol and Paroxetine Use in Treatment of Life Long Premature Ejaculation: A Randomized Double-blind Placebo-controlled Clinical Trial. J Reprod Infertil. 2018 Jan-Mar;19(1):10-15. Naderi Y et al. Neuroprotective Effect of Paroxetine on Memory Deficit Induced by Cerebral Ischemia after Transient Bilateral Occlusion of Common Carotid Arteries in Rat. Iran J Pharm Res. 2018 Winter;17(1):215-224. Siskind DJ et al. Augmentation strategies for clozapine refractory schizophrenia: A systematic review and meta-analysis. Aust N Z J Psychiatry. 2018 May 1:4867418772351. doi: 10.1177/0004867418772351. [Epub ahead of print].  
    1331 Publicado por APM NET .
  • Por APM NET .
    La introducción de los fármacos en psiquiatría se considera justamente una de sus revoluciones históricas; su papel ha sido fundamental para los modelos biológicos actuales, y la evolución de los mismos ha llevado a que las nuevas generaciones de especialistas (y si, también muchos de los más longevos) se inclinen por el uso de medicamentos más recientes. Sin embargo, aún en la actualidad, existe evidencia clara de que muchos de los medicamentos usados desde hace varias décadas todavía pueden tener un papel preponderante en el ámbito clínico. Justamente una de las moléculas que siguen siendo utilizadas es la Paroxetina, la cual ha comprobado su seguridad y eficacia por más de 20 años. Es el ISRS con la mayor potencia en la recaptura de serotonina, y a pesar de que se considera como el menos específico para ello, sabemos que en la actualidad no existe la suficiente información que de muestre que se encuentra por debajo de los demás antidepresivos en cuanto a eficacia y, por otro lado, su influencia en la función o regulación de otros neurotransmisores ha exhibido muchas indicaciones potenciales. Las revisiones relativamente más recientes la muestran con una muy buena acción ansiolítica, especialmente en etapas relativamente tempranas e intermedias de cualquiera de los cuadros que cursen con dicha sintomatología, siempre y cuando el clínico cuide de una apropiada titulación para evitar la presencia de efectos secundarios; pero esta última afirmación ha llegado a ser cuestionada por algunas publicaciones que muestran a la Paroxetina como una opción costo-efectiva frente a otros psicofármacos en el Trastorno Depresivo Mayor, cuando se realiza una apropiada transición hacia esta, no solo mitigando síntomas depresivos, también disminuyendo justamente algunos efectos secundarios; finalmente, su acción ansiolítica parece tener también un impacto positivo frente al paciente con ideación suicida. Por fuera del contexto de los problemas afectivos, desde 2013 está aprobada por la FDA (tras dos estudios fase tres aleatorizados controlados contra placebo) en el manejo de síntomas vasomotores de la mujer peri y post-menopáusica; se sugiere utilidad en aquellos pacientes que presentan prurito crónico de cualquier origen (en 2017, el departamento de Dermatología de la Universidad de Radboud en Holanda, encabezados por la Dra. Tessa Kouwenhoven, publicaron una revisión sistemática con evidencia de ello); tiene un rol positivo en el tratamiento de la eyaculación precoz de por vida cuando se combina con Tramadol; ha demostrado un efecto neuro-protector en los déficit de memoria generados por enfermedad cerebral isquémica en modelos animales; y hasta ha sido propuesta como una de las alternativas para potenciar la administración de Clozapina en pacientes refractarios. Así pues, tal y como ha de suceder con otras moléculas de “edad madura”, la sub-utilización de la Paroxetina podría estar anidada en poca difusión acerca de muchos de sus otros beneficios e indicaciones, así que la invitación está principalmente dirigida a conocerlos y aplicarlos a la práctica clínica diaria, eso sí, sin perder el sentido de la oportunidad y la pertinencia.   Bibliografía: Bhattacharyya Ranjan et al. Clinical uses of Paroxetine: an underutilized drug by Physicians. International Journal of Psychology and Psychiatry. 2015, Volume 3, Issue 1. Purgato M et al. Paroxetine versus other anti-depressive agents for depression. Cochrane Database Syst Rev. 2014 Apr 3;(4):CD006531. doi: 10.1002/14651858.CD006531.pub2. Wang Y et al. Comparative efficacies of fluoxetine and paroxetine in major depression across varying acute-phase treatment periods: a meta-analysis. Asia Pac Psychiatry. 2014 Dec;6(4):353-62. doi: 10.1111/appy.12106. Epub 2013 Oct 22. Otsubo T et al. Comparative effectiveness of switching paroxetine formulation for treatment of major depressive disorder: an open-label multicenter study. europsychiatr Dis Treat. 2018 Apr 6;14:955-966. doi: 10.2147/NDT.S152985. eCollection 2018. Parris MS et al. Effects of anxiety on suicidal ideation: exploratory analysis of a paroxetine versus bupropion randomized trial. Int Clin Psychopharmacol. 2018 Jun 1. doi: 10.1097/YIC.0000000000000225. [Epub ahead of print]. Wei D et al. Effect and safety of paroxetine for vasomotor symptoms: systematic review and meta-analysis. BJOG. 2016 Oct;123(11):1735-43. doi: 10.1111/1471-0528.13951. Epub 2016 Apr 7. Tessa A et al. Use of oral antidepressants in patients with chronic pruritus: A systematic review. Journal of the American Academy of Dermatology, 2017-12-01, Volumen 77, Número 6, Páginas 1068-1073.e7. Hamidi-Madani A et al. The Efficacy and Safety of On-demand Tramadol and Paroxetine Use in Treatment of Life Long Premature Ejaculation: A Randomized Double-blind Placebo-controlled Clinical Trial. J Reprod Infertil. 2018 Jan-Mar;19(1):10-15. Naderi Y et al. Neuroprotective Effect of Paroxetine on Memory Deficit Induced by Cerebral Ischemia after Transient Bilateral Occlusion of Common Carotid Arteries in Rat. Iran J Pharm Res. 2018 Winter;17(1):215-224. Siskind DJ et al. Augmentation strategies for clozapine refractory schizophrenia: A systematic review and meta-analysis. Aust N Z J Psychiatry. 2018 May 1:4867418772351. doi: 10.1177/0004867418772351. [Epub ahead of print].  
    Jul 19, 2018 1331