View By Date

Tags

  • 26 May 2020
    Esta breve revisión aborda los diversos problemas que contribuyeron a la creación de la nueva condición del Manual de diagnóstico y estadístico del Trastorno por acumulación (TAc) y los intentos de revisar su farmacoterapia.   Parece que después de que el diagnóstico recién fundado apareció en la literatura como una entidad autónoma, distinta del trastorno obsesivo compulsivo, no se realizan ensayos con medicamentos y el trastorno se deja en manos de psicoterapeutas, quienes, por su parte, informan resultados parciales en algunas dimensiones centrales del TAc.   Los pocos ensayos sobre TAc consideran específicamente al inhibidor de la recaptación de serotonina-noradrenalina Venlafaxina y, posiblemente debido a la sugerencia de un antecedente biológico común con el Trastorno por déficit de atención / hiperactividad, el psicoestimulante Metilfenidato y el inhibidor de la recaptación de noradrenalina Atomoxetina. Para todos estos medicamentos, se han informado resultados positivos, pero el nivel de evidencia de estos estudios es bajo, debido a pequeñas muestras y diseños no ciegos. Lamentablemente, en la actualidad no hay estudios futuros que tengan como objetivo probar seriamente medicamentos para el TAc.   Piacentino D, Pasquini M, Cappelletti S, Chetoni C, Sani G, Kotzalidis GD. Curr Neuropharmacol. 2019;17(8):808‐815. doi:10.2174/1570159X17666190124153048. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7059160/
    118 Posted by APM NET .
  • Esta breve revisión aborda los diversos problemas que contribuyeron a la creación de la nueva condición del Manual de diagnóstico y estadístico del Trastorno por acumulación (TAc) y los intentos de revisar su farmacoterapia.   Parece que después de que el diagnóstico recién fundado apareció en la literatura como una entidad autónoma, distinta del trastorno obsesivo compulsivo, no se realizan ensayos con medicamentos y el trastorno se deja en manos de psicoterapeutas, quienes, por su parte, informan resultados parciales en algunas dimensiones centrales del TAc.   Los pocos ensayos sobre TAc consideran específicamente al inhibidor de la recaptación de serotonina-noradrenalina Venlafaxina y, posiblemente debido a la sugerencia de un antecedente biológico común con el Trastorno por déficit de atención / hiperactividad, el psicoestimulante Metilfenidato y el inhibidor de la recaptación de noradrenalina Atomoxetina. Para todos estos medicamentos, se han informado resultados positivos, pero el nivel de evidencia de estos estudios es bajo, debido a pequeñas muestras y diseños no ciegos. Lamentablemente, en la actualidad no hay estudios futuros que tengan como objetivo probar seriamente medicamentos para el TAc.   Piacentino D, Pasquini M, Cappelletti S, Chetoni C, Sani G, Kotzalidis GD. Curr Neuropharmacol. 2019;17(8):808‐815. doi:10.2174/1570159X17666190124153048. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7059160/
    May 26, 2020 118
  • 26 May 2020
    Los eventos traumáticos y sus consecuencias a menudo son ocultos o minimizados por los pacientes por razones relacionadas con el trastorno de estrés postraumático (inexpresión, vergüenza, pensamientos depresivos, miedo a la estigmatización, etc.). Aunque el trastorno de estrés postraumático (TEPT) sigue siendo el trastorno más conocido, los trastornos psiquiátricos postraumáticos crónicos son muchos y variados.   Después de un trauma, el profesional debe verificar las diferentes formas clínicas de las consecuencias psicológicas postraumáticas: el TEPT no es el único diagnóstico. En base a la experiencia clínica de los autores del artículo citado, en comparación con la literatura internacional, creen necesario construir una clasificación didáctica que describa los síntomas y síndromes postraumáticos crónicos.   Las depresiones postraumáticas y el duelo conducen a un alto riesgo de crisis suicidas y comportamientos de autolesión. Volver a experimentar se vive con ansiedad, la hiperexcitación aumenta la reactividad ansiosa y las estrategias de evitación aumentan la ansiedad anticipatoria, lo que indica trastornos de ansiedad postraumáticos (agorafobia, fobia específica, trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad por separación, fobia social).   Caracterizando un cuadro clínico a menudo severo, la concurrencia de síntomas psicóticos postraumáticos y crónicos no es inusual (esquizofrenia postraumática, depresión postraumática con características psicóticas congruentes con el estado de ánimo, trastorno psicótico postraumático no esquizofrénico y reacción bipolar al trauma). Una lesión física que ocurre al mismo tiempo que una exposición traumática aumenta el riesgo de desarrollar un trastorno de estrés postraumático más tarde que, a su vez, afecta la percepción subjetiva de la salud física (desarrollo de trastornos somatomorfos y psicosomáticos, comorbilidad con una síndrome post-concusión).   El trauma puede causar una ruptura en la biografía de una persona, también en su funcionamiento fisiológico interno como en sus actividades sociales (impactos de funciones y comportamientos instintivos, cambios de personalidad y dificultades de ajuste en la vida profesional y personal). Aunque es necesaria una nomenclatura para las descripciones semiológicas, también se debe realizar un análisis exhaustivo del funcionamiento psicológico general del paciente.   Auxéméry Y. Presse Med. 2018;47(5):423‐430. doi:10.1016/j.lpm.2017.12.006. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0755498218300186?via%3Dihub
    329 Posted by APM NET .
  • Los eventos traumáticos y sus consecuencias a menudo son ocultos o minimizados por los pacientes por razones relacionadas con el trastorno de estrés postraumático (inexpresión, vergüenza, pensamientos depresivos, miedo a la estigmatización, etc.). Aunque el trastorno de estrés postraumático (TEPT) sigue siendo el trastorno más conocido, los trastornos psiquiátricos postraumáticos crónicos son muchos y variados.   Después de un trauma, el profesional debe verificar las diferentes formas clínicas de las consecuencias psicológicas postraumáticas: el TEPT no es el único diagnóstico. En base a la experiencia clínica de los autores del artículo citado, en comparación con la literatura internacional, creen necesario construir una clasificación didáctica que describa los síntomas y síndromes postraumáticos crónicos.   Las depresiones postraumáticas y el duelo conducen a un alto riesgo de crisis suicidas y comportamientos de autolesión. Volver a experimentar se vive con ansiedad, la hiperexcitación aumenta la reactividad ansiosa y las estrategias de evitación aumentan la ansiedad anticipatoria, lo que indica trastornos de ansiedad postraumáticos (agorafobia, fobia específica, trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad por separación, fobia social).   Caracterizando un cuadro clínico a menudo severo, la concurrencia de síntomas psicóticos postraumáticos y crónicos no es inusual (esquizofrenia postraumática, depresión postraumática con características psicóticas congruentes con el estado de ánimo, trastorno psicótico postraumático no esquizofrénico y reacción bipolar al trauma). Una lesión física que ocurre al mismo tiempo que una exposición traumática aumenta el riesgo de desarrollar un trastorno de estrés postraumático más tarde que, a su vez, afecta la percepción subjetiva de la salud física (desarrollo de trastornos somatomorfos y psicosomáticos, comorbilidad con una síndrome post-concusión).   El trauma puede causar una ruptura en la biografía de una persona, también en su funcionamiento fisiológico interno como en sus actividades sociales (impactos de funciones y comportamientos instintivos, cambios de personalidad y dificultades de ajuste en la vida profesional y personal). Aunque es necesaria una nomenclatura para las descripciones semiológicas, también se debe realizar un análisis exhaustivo del funcionamiento psicológico general del paciente.   Auxéméry Y. Presse Med. 2018;47(5):423‐430. doi:10.1016/j.lpm.2017.12.006. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0755498218300186?via%3Dihub
    May 26, 2020 329
  • 21 May 2020
    Los modelos animales de miedo y ansiedad proporcionan información importante sobre los síntomas relacionados con la ansiedad en humanos. Las condiciones físicas ambientales y el contacto social influyen en el comportamiento y la plasticidad cerebral, particularmente en las primeras etapas de desarrollo y tienen efectos duraderos que alcanzan incluso la edad adulta. Sin embargo, el beneficio potencial que tiene la exposición a un ambiente enriquecido en las ratas criadas en forma aislada no se comprende completamente.   El objetivo de los autores del artículo citado fue investigar los efectos de distintas condiciones de vivienda y la reversibilidad de los mismos sobre la ansiedad y los comportamientos relacionados con el miedo en las ratas. En la fase I, compararon los efectos de las diferentes condiciones de vivienda (enriquecimiento ambiental, control y aislamiento social) sobre los comportamientos de ansiedad en varias modalidades experimentales: prueba de campo abierto, laberinto elevado y condicionamiento del miedo.   Encontraron efectos más fuertes de las condiciones de vivienda en las pruebas de comportamiento cuando se induce al destete (fase I), que más tarde en el desarrollo (fase II). Después de un mes, las ratas de ambiente enriquecido mostraron menos conductas relacionadas con la ansiedad y más “parálisis” en la prueba de condicionamiento del miedo. En la fase II, evaluaron la potencial reversibilidad de los efectos de las estas mismas condiciones de vivienda con los mismos parámetros de comportamiento, observando una tendencia de conducta tal que los grupos comenzaron a gestionarse de manera similar a sus nuevos parámetros ambientales, principalmente en pruebas de campo abierto.   Estos resultados sugieren que las condiciones de vivienda al destete pueden tener efectos duraderos sobre la ansiedad y los comportamientos relacionados con el miedo. Debido a que los cambios de comportamiento observados después de la reversión del aislamiento en la edad adulta fueron parciales, los investigadores sugieren que podría ser necesario más tiempo de enriquecimiento social y físico para promover cambios importantes en el comportamiento a esta edad.   Mora-Gallegos A, Fornaguera J. Behav Processes. 2019;158:59‐69. doi:10.1016/j.beproc.2018.10.022. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0376635718302560?via%3Dihub  
    277 Posted by APM NET .
  • Los modelos animales de miedo y ansiedad proporcionan información importante sobre los síntomas relacionados con la ansiedad en humanos. Las condiciones físicas ambientales y el contacto social influyen en el comportamiento y la plasticidad cerebral, particularmente en las primeras etapas de desarrollo y tienen efectos duraderos que alcanzan incluso la edad adulta. Sin embargo, el beneficio potencial que tiene la exposición a un ambiente enriquecido en las ratas criadas en forma aislada no se comprende completamente.   El objetivo de los autores del artículo citado fue investigar los efectos de distintas condiciones de vivienda y la reversibilidad de los mismos sobre la ansiedad y los comportamientos relacionados con el miedo en las ratas. En la fase I, compararon los efectos de las diferentes condiciones de vivienda (enriquecimiento ambiental, control y aislamiento social) sobre los comportamientos de ansiedad en varias modalidades experimentales: prueba de campo abierto, laberinto elevado y condicionamiento del miedo.   Encontraron efectos más fuertes de las condiciones de vivienda en las pruebas de comportamiento cuando se induce al destete (fase I), que más tarde en el desarrollo (fase II). Después de un mes, las ratas de ambiente enriquecido mostraron menos conductas relacionadas con la ansiedad y más “parálisis” en la prueba de condicionamiento del miedo. En la fase II, evaluaron la potencial reversibilidad de los efectos de las estas mismas condiciones de vivienda con los mismos parámetros de comportamiento, observando una tendencia de conducta tal que los grupos comenzaron a gestionarse de manera similar a sus nuevos parámetros ambientales, principalmente en pruebas de campo abierto.   Estos resultados sugieren que las condiciones de vivienda al destete pueden tener efectos duraderos sobre la ansiedad y los comportamientos relacionados con el miedo. Debido a que los cambios de comportamiento observados después de la reversión del aislamiento en la edad adulta fueron parciales, los investigadores sugieren que podría ser necesario más tiempo de enriquecimiento social y físico para promover cambios importantes en el comportamiento a esta edad.   Mora-Gallegos A, Fornaguera J. Behav Processes. 2019;158:59‐69. doi:10.1016/j.beproc.2018.10.022. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0376635718302560?via%3Dihub  
    May 21, 2020 277
  • 12 May 2020
    Los trastornos por uso de sustancias (TUS) son altamente prevalentes. Estos implican ciclos viciosos de atracones seguidos de períodos ocasionales de abstinencia con recaídas frecuentes a pesar del tratamiento y las consecuencias médicas y psicosociales adversas. Existe evidencia convincente de que los eventos estresantes tempranos, así como los de la adultez, son factores de riesgo para el desarrollo de la adicción y sirven como señales que desencadenan las recaídas. Sin embargo, el hecho de que no todas las personas que enfrentan eventos traumáticos desarrollen adicción a las drogas lícitas o ilícitas sugiere la existencia de factores resilientes individuales y/o familiares que protegen a estas personas mentalmente sanas.   En el artículo citado, el autor da una breve descripción de las bases epigenéticas de las respuestas a eventos estresantes y de los cambios epigenéticos asociados con la administración de drogas de abuso. También analiza la psicobiología de la resiliencia y las alteraciones en los marcadores epigenéticos que se han observado en modelos de resiliencia. Finalmente, sugiere la posibilidad de que el tratamiento de la adicción implique enfoques cognitivos y farmacológicos que mejoren la resiliencia en individuos en riesgo. Sugiere también que enfoques similares también deberían usarse con pacientes que ya han sucumbido a los efectos nefastos de las sustancias adictivas.   Cadet JL. Mol Neurobiol. 2016;53(1):545‐560. doi:10.1007/s12035-014-9040-y. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4703633/  
    68 Posted by APM NET .
  • Los trastornos por uso de sustancias (TUS) son altamente prevalentes. Estos implican ciclos viciosos de atracones seguidos de períodos ocasionales de abstinencia con recaídas frecuentes a pesar del tratamiento y las consecuencias médicas y psicosociales adversas. Existe evidencia convincente de que los eventos estresantes tempranos, así como los de la adultez, son factores de riesgo para el desarrollo de la adicción y sirven como señales que desencadenan las recaídas. Sin embargo, el hecho de que no todas las personas que enfrentan eventos traumáticos desarrollen adicción a las drogas lícitas o ilícitas sugiere la existencia de factores resilientes individuales y/o familiares que protegen a estas personas mentalmente sanas.   En el artículo citado, el autor da una breve descripción de las bases epigenéticas de las respuestas a eventos estresantes y de los cambios epigenéticos asociados con la administración de drogas de abuso. También analiza la psicobiología de la resiliencia y las alteraciones en los marcadores epigenéticos que se han observado en modelos de resiliencia. Finalmente, sugiere la posibilidad de que el tratamiento de la adicción implique enfoques cognitivos y farmacológicos que mejoren la resiliencia en individuos en riesgo. Sugiere también que enfoques similares también deberían usarse con pacientes que ya han sucumbido a los efectos nefastos de las sustancias adictivas.   Cadet JL. Mol Neurobiol. 2016;53(1):545‐560. doi:10.1007/s12035-014-9040-y. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4703633/  
    May 12, 2020 68
  • 12 May 2020
    La evidencia acumulada ha demostrado la importancia de las células gliales en la neurobiología del trastorno bipolar. La microglía activada y las citocinas inflamatorias se han señalado como posibles biomarcadores del trastorno bipolar.   De hecho, estudios recientes han demostrado que el trastorno bipolar implica activación microglial en el hipocampo y alteraciones en las citocinas periféricas, lo que sugiere un posible vínculo entre la neuroinflamación y la toxicidad periférica. Estas anormalidades también pueden ser los fundamentos biológicos de los resultados relacionados con la neuroprogresión, como el deterioro cognitivo y los cambios cerebrales.   Además, los astrocitos pueden tener un papel en la progresión del trastorno bipolar, ya que estas células amplifican la respuesta inflamatoria y mantienen la homeostasis del glutamato, previniendo la excitotoxicidad. La presente revisión tiene como objetivo discutir las interacciones neurona-glía y su papel en la fisiopatología y el tratamiento del trastorno bipolar.   Pinto JV, Passos IC, Librenza-Garcia D, et al. Curr Neuropharmacol. 2018;16(5):519‐532. doi:10.2174/1570159X15666170828170921. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5997869/
    239 Posted by APM NET .
  • La evidencia acumulada ha demostrado la importancia de las células gliales en la neurobiología del trastorno bipolar. La microglía activada y las citocinas inflamatorias se han señalado como posibles biomarcadores del trastorno bipolar.   De hecho, estudios recientes han demostrado que el trastorno bipolar implica activación microglial en el hipocampo y alteraciones en las citocinas periféricas, lo que sugiere un posible vínculo entre la neuroinflamación y la toxicidad periférica. Estas anormalidades también pueden ser los fundamentos biológicos de los resultados relacionados con la neuroprogresión, como el deterioro cognitivo y los cambios cerebrales.   Además, los astrocitos pueden tener un papel en la progresión del trastorno bipolar, ya que estas células amplifican la respuesta inflamatoria y mantienen la homeostasis del glutamato, previniendo la excitotoxicidad. La presente revisión tiene como objetivo discutir las interacciones neurona-glía y su papel en la fisiopatología y el tratamiento del trastorno bipolar.   Pinto JV, Passos IC, Librenza-Garcia D, et al. Curr Neuropharmacol. 2018;16(5):519‐532. doi:10.2174/1570159X15666170828170921. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5997869/
    May 12, 2020 239
  • 30 Apr 2020
    La Red Canadiense para el Tratamiento del Estado de Ánimo y la Ansiedad (CANMAT) realizó una revisión de las pautas del 2009 actualizando, la evidencia y las recomendaciones. El alcance de las directrices de 2016 sigue siendo el manejo del trastorno depresivo mayor (TDM) en adultos, con un público objetivo de psiquiatras y otros profesionales de la salud mental.   Utilizando el formato de preguntas y respuestas, los investigadores realizaron una búsqueda sistematizada de literatura centrada en revisiones sistemáticas y meta-análisis. La evidencia se calificó utilizando criterios definidos por CANMAT para el nivel de evidencia. Las recomendaciones para las líneas de tratamiento se basaron en la calidad de la evidencia y el consenso de expertos clínicos. "Tratamientos farmacológicos" es la tercera de las seis secciones de directrices de 2016. Con poca información nueva sobre medicamentos más antiguos, las recomendaciones de tratamiento se centran en los antidepresivos de segunda generación.   Resultados: se proporcionan respuestas informadas por evidencia para 21 preguntas en 4 categorías amplias: 1) principios de manejo farmacológico, incluida la evaluación individualizada de los factores del paciente y la medicación para la selección de antidepresivos, el monitoreo regular y frecuente, y la evaluación de resultados clínicos y funcionales con medidas basadas en mediciones de cuidado; 2) aspectos comparativos de los medicamentos antidepresivos basados ​​en la eficacia, la tolerabilidad y la seguridad, incluidos los resúmenes de los medicamentos recientemente aprobados desde 2009; 3) enfoques prácticos para el manejo farmacológico, incluidas las interacciones farmacológicas y las recomendaciones de mantenimiento; y 4) manejar la respuesta inadecuada y la resistencia al tratamiento, con un enfoque en cambiar antidepresivos, aplicar tratamientos complementarios y agentes nuevos y emergentes.   Conclusiones: Los tratamientos farmacológicos basados ​​en la evidencia están disponibles para el tratamiento de primera línea de TDM y para el manejo de su respuesta inadecuada. Sin embargo, dadas las limitaciones de la base de evidencia, el manejo farmacológico del TDM todavía depende de los tratamientos a medida del paciente.   Kennedy SH, Lam RW, McIntyre RS, et al. Can J Psychiatry. 2016;61(9):540–560. doi:10.1177/0706743716659417 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4994790/  
    275 Posted by APM NET .
  • La Red Canadiense para el Tratamiento del Estado de Ánimo y la Ansiedad (CANMAT) realizó una revisión de las pautas del 2009 actualizando, la evidencia y las recomendaciones. El alcance de las directrices de 2016 sigue siendo el manejo del trastorno depresivo mayor (TDM) en adultos, con un público objetivo de psiquiatras y otros profesionales de la salud mental.   Utilizando el formato de preguntas y respuestas, los investigadores realizaron una búsqueda sistematizada de literatura centrada en revisiones sistemáticas y meta-análisis. La evidencia se calificó utilizando criterios definidos por CANMAT para el nivel de evidencia. Las recomendaciones para las líneas de tratamiento se basaron en la calidad de la evidencia y el consenso de expertos clínicos. "Tratamientos farmacológicos" es la tercera de las seis secciones de directrices de 2016. Con poca información nueva sobre medicamentos más antiguos, las recomendaciones de tratamiento se centran en los antidepresivos de segunda generación.   Resultados: se proporcionan respuestas informadas por evidencia para 21 preguntas en 4 categorías amplias: 1) principios de manejo farmacológico, incluida la evaluación individualizada de los factores del paciente y la medicación para la selección de antidepresivos, el monitoreo regular y frecuente, y la evaluación de resultados clínicos y funcionales con medidas basadas en mediciones de cuidado; 2) aspectos comparativos de los medicamentos antidepresivos basados ​​en la eficacia, la tolerabilidad y la seguridad, incluidos los resúmenes de los medicamentos recientemente aprobados desde 2009; 3) enfoques prácticos para el manejo farmacológico, incluidas las interacciones farmacológicas y las recomendaciones de mantenimiento; y 4) manejar la respuesta inadecuada y la resistencia al tratamiento, con un enfoque en cambiar antidepresivos, aplicar tratamientos complementarios y agentes nuevos y emergentes.   Conclusiones: Los tratamientos farmacológicos basados ​​en la evidencia están disponibles para el tratamiento de primera línea de TDM y para el manejo de su respuesta inadecuada. Sin embargo, dadas las limitaciones de la base de evidencia, el manejo farmacológico del TDM todavía depende de los tratamientos a medida del paciente.   Kennedy SH, Lam RW, McIntyre RS, et al. Can J Psychiatry. 2016;61(9):540–560. doi:10.1177/0706743716659417 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4994790/  
    Apr 30, 2020 275
  • 02 Mar 2018
    Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    6049 Posted by APM NET .
  • Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    Mar 02, 2018 6049
  • 28 Aug 2018
    La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    5078 Posted by APM NET .
  • La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    Aug 28, 2018 5078
  • 04 Jun 2019
    Es bien conocido que el Trastorno Depresivo Mayor se trata de una condición crónica, recurrente y progresiva, la cual incluye un espectro sintomático amplio, con alteraciones emocionales, cognitivas y físicas. La padecen alrededor de 350 millones de personas a nivel global, y se considera que será la principal causa de carga de morbilidad para el año 2030; por si fuera poco, es una enfermedad altamente comorbidad, pues hasta un 59% de los pacientes tendrán un trastorno de ansiedad asociado, y el 24% un trastorno por consumo de sustancias. El impacto de estos números va mucho más allá de lo estrictamente clínico, pues se estima que a pesar de los 38 millones de euros que se invierten en la UE para tratarla (costos directos), 1 de cada 10 empleados a faltado al trabajo por depresión, con un promedio de 36 días de ausencia por episodio, suscitando un costo a los empleadores de 54 millones de euros (37 millones en EUA y 7,5 millones en Australia). Algunos estudios demuestran que un incremento en la productividad en el trabajo puede compensar los costos de tratamiento de la depresión en un 45-98 %. Sin embargo, solo el 50% de los pacientes deprimidos recibe tratamiento, a lo que se suma que, con las intervenciones actuales, 1 de cada 2 de estos no responde bien al mismo, por lo que, a mediano y largo plazo, van a tener una menor calidad de vida, funcionalidad y productividad, con menor probabilidad de ser contratados, generando mayor costo en cuidados médicos y programas sociales. Ante este panorama se hace necesario invertir en la concientización pública, en la capacitación médica, en mejorar el acceso a los servicios de salud, así como la inversión en intervenciones tempranas, planteando como objetivos principales la optimización de la calidad de vida y el funcionamiento de los pacientes.   American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders. Quinta edición. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2013  
    3993 Posted by APM NET .
  • Es bien conocido que el Trastorno Depresivo Mayor se trata de una condición crónica, recurrente y progresiva, la cual incluye un espectro sintomático amplio, con alteraciones emocionales, cognitivas y físicas. La padecen alrededor de 350 millones de personas a nivel global, y se considera que será la principal causa de carga de morbilidad para el año 2030; por si fuera poco, es una enfermedad altamente comorbidad, pues hasta un 59% de los pacientes tendrán un trastorno de ansiedad asociado, y el 24% un trastorno por consumo de sustancias. El impacto de estos números va mucho más allá de lo estrictamente clínico, pues se estima que a pesar de los 38 millones de euros que se invierten en la UE para tratarla (costos directos), 1 de cada 10 empleados a faltado al trabajo por depresión, con un promedio de 36 días de ausencia por episodio, suscitando un costo a los empleadores de 54 millones de euros (37 millones en EUA y 7,5 millones en Australia). Algunos estudios demuestran que un incremento en la productividad en el trabajo puede compensar los costos de tratamiento de la depresión en un 45-98 %. Sin embargo, solo el 50% de los pacientes deprimidos recibe tratamiento, a lo que se suma que, con las intervenciones actuales, 1 de cada 2 de estos no responde bien al mismo, por lo que, a mediano y largo plazo, van a tener una menor calidad de vida, funcionalidad y productividad, con menor probabilidad de ser contratados, generando mayor costo en cuidados médicos y programas sociales. Ante este panorama se hace necesario invertir en la concientización pública, en la capacitación médica, en mejorar el acceso a los servicios de salud, así como la inversión en intervenciones tempranas, planteando como objetivos principales la optimización de la calidad de vida y el funcionamiento de los pacientes.   American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders. Quinta edición. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2013  
    Jun 04, 2019 3993
  • 27 Feb 2018
    La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    3260 Posted by APM NET .
  • La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    Feb 27, 2018 3260
  • 09 Apr 2018
    A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
    2445 Posted by APM NET .
  • A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
    Apr 09, 2018 2445
  • 02 Mar 2018
    Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
    2357 Posted by APM NET .
  • Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
    Mar 02, 2018 2357