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  • 07 Apr 2020
    Datos recientes han relacionado la ansiedad y sus trastornos en la vejez con una mayor morbilidad y mortalidad, especialmente en relación con una mayor carga cardiovascular y un mayor deterioro cognitivo. Clínicamente, los síntomas de ansiedad pueden ser más difíciles de encontrar en adultos mayores, ya que son menos precisos para identificar este tipo de manifestaciones y tienden a minimizar los síntomas al atribuirlos a una enfermedad física. Aunque los ISRS han demostrado ser más efectivos que la psicoterapia en los trastornos de ansiedad al final de la vida, muchos sujetos ansiosos de edad avanzada prefieren intervenciones psicoterapéuticas. Estas intervenciones parecen funcionar mejor cuando se adaptan a las necesidades, expectativas y antecedentes culturales de los pacientes en esta etapa vital. Andreescu C, Lee S. Adv Exp Med Biol. 2020;1191:561–576. doi:10.1007/978-981-32-9705-0_28. https://link.springer.com/chapter/10.1007%2F978-981-32-9705-0_28
    48 Posted by APM NET .
  • Datos recientes han relacionado la ansiedad y sus trastornos en la vejez con una mayor morbilidad y mortalidad, especialmente en relación con una mayor carga cardiovascular y un mayor deterioro cognitivo. Clínicamente, los síntomas de ansiedad pueden ser más difíciles de encontrar en adultos mayores, ya que son menos precisos para identificar este tipo de manifestaciones y tienden a minimizar los síntomas al atribuirlos a una enfermedad física. Aunque los ISRS han demostrado ser más efectivos que la psicoterapia en los trastornos de ansiedad al final de la vida, muchos sujetos ansiosos de edad avanzada prefieren intervenciones psicoterapéuticas. Estas intervenciones parecen funcionar mejor cuando se adaptan a las necesidades, expectativas y antecedentes culturales de los pacientes en esta etapa vital. Andreescu C, Lee S. Adv Exp Med Biol. 2020;1191:561–576. doi:10.1007/978-981-32-9705-0_28. https://link.springer.com/chapter/10.1007%2F978-981-32-9705-0_28
    Apr 07, 2020 48
  • 07 Apr 2020
    Los estudios de neuroimagen genética podrían identificar nuevos endofenotipos potenciales de trastorno depresivo mayor (TDM). Las alteraciones morfológicas y funcionales pueden atribuirse a factores genéticos que regulan la neurogénesis y la neurodegeneración. Dado que la asociación entre los polimorfismos genéticos y la morfología o función del cerebro ha variado entre los estudios realizados a la fecha, la revisión sistemática citada tiene como objetivo evaluar y resumir todos los estudios disponibles de neuroimagen genética. Se valoraron 28 variantes genéticas en 64 estudios mediante resonancia magnética estructural o funcional. Se encontraron asociaciones genéticas de neuroimagen significativas en genes monoaminérgicos, genes del Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF por sus siglas en inglés), genes glutamatérgicos, genes del eje Hipoltálamo-Pituitaria-Adrenal (HPA) y otros genes comunes, que eran consistentes con hipótesis comunes de la patogénesis de este trastorno del estado de ánimo.   Zhang HF, Mellor D, Peng DH. CNS Neurosci Ther. 2018;24(11):1020–1036. doi:10.1111/cns.12829. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/cns.12829
    131 Posted by APM NET .
  • Los estudios de neuroimagen genética podrían identificar nuevos endofenotipos potenciales de trastorno depresivo mayor (TDM). Las alteraciones morfológicas y funcionales pueden atribuirse a factores genéticos que regulan la neurogénesis y la neurodegeneración. Dado que la asociación entre los polimorfismos genéticos y la morfología o función del cerebro ha variado entre los estudios realizados a la fecha, la revisión sistemática citada tiene como objetivo evaluar y resumir todos los estudios disponibles de neuroimagen genética. Se valoraron 28 variantes genéticas en 64 estudios mediante resonancia magnética estructural o funcional. Se encontraron asociaciones genéticas de neuroimagen significativas en genes monoaminérgicos, genes del Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF por sus siglas en inglés), genes glutamatérgicos, genes del eje Hipoltálamo-Pituitaria-Adrenal (HPA) y otros genes comunes, que eran consistentes con hipótesis comunes de la patogénesis de este trastorno del estado de ánimo.   Zhang HF, Mellor D, Peng DH. CNS Neurosci Ther. 2018;24(11):1020–1036. doi:10.1111/cns.12829. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/cns.12829
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  • 26 Mar 2020
    Hace poco más de un año, unos investigadores australianos decidieron realizar una revisión narrativa para abordar la 'elección' de antidepresivos, considerando una gama de parámetros ponderados por pacientes y médicos o sugeridos en la literatura científica. Los resultados fueron sintetizados e incorporados a un modelo de experiencia clínica para ayudar a la elección de algún antidepresivo (AD). Entre sus resultados reportaron que los estudios de eficacia comparativa entre AD´s ofrecen una orientación indicativa, mientras que la predicción precisa de la psiquiatría basada en la genética, el trauma durante el desarrollo, los estudios de neuroimagen, así como los biomarcadores conductuales y cognitivos, actualmente tiene una utilidad clínica limitada. El modelo propuesto por ellos ofrece una guía adicional para la elección de AD, evaluando primero la presencia de un subtipo depresivo o grupo de síntomas y haciendo coincidir la elección de la clase de AD en consecuencia. De lo contrario, se puede elegir un medicamento en función de la gravedad de la depresión. La elección dentro de la clase se puede determinar por referencia al estilo de personalidad, preferencia del paciente, comorbilidades médicas o psiquiátricas y el perfil de efectos secundarios. Ellos concluyen que la aclaración en la elección de un AD ocurrirá cuando los medicamentos se prueben en subtipos depresivos específicos en lugar de utilizar el diagnóstico genérico del trastorno depresivo mayor (TDM). Dichos métodos 'de arriba hacia abajo' podrían mejorarse mediante estudios 'de abajo hacia arriba' para clasificar a las personas de acuerdo con los grupos de síntomas y biomarcadores con eficacia de algún AD probado en estas categorías. Ambos métodos podrían utilizarse para una elección personalizada.   A Bayes, G Parker. Acta Psychiatr Scand, 139 (3), 280-291. Mar 2019. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/acps.13001  
    85 Posted by APM NET .
  • Hace poco más de un año, unos investigadores australianos decidieron realizar una revisión narrativa para abordar la 'elección' de antidepresivos, considerando una gama de parámetros ponderados por pacientes y médicos o sugeridos en la literatura científica. Los resultados fueron sintetizados e incorporados a un modelo de experiencia clínica para ayudar a la elección de algún antidepresivo (AD). Entre sus resultados reportaron que los estudios de eficacia comparativa entre AD´s ofrecen una orientación indicativa, mientras que la predicción precisa de la psiquiatría basada en la genética, el trauma durante el desarrollo, los estudios de neuroimagen, así como los biomarcadores conductuales y cognitivos, actualmente tiene una utilidad clínica limitada. El modelo propuesto por ellos ofrece una guía adicional para la elección de AD, evaluando primero la presencia de un subtipo depresivo o grupo de síntomas y haciendo coincidir la elección de la clase de AD en consecuencia. De lo contrario, se puede elegir un medicamento en función de la gravedad de la depresión. La elección dentro de la clase se puede determinar por referencia al estilo de personalidad, preferencia del paciente, comorbilidades médicas o psiquiátricas y el perfil de efectos secundarios. Ellos concluyen que la aclaración en la elección de un AD ocurrirá cuando los medicamentos se prueben en subtipos depresivos específicos en lugar de utilizar el diagnóstico genérico del trastorno depresivo mayor (TDM). Dichos métodos 'de arriba hacia abajo' podrían mejorarse mediante estudios 'de abajo hacia arriba' para clasificar a las personas de acuerdo con los grupos de síntomas y biomarcadores con eficacia de algún AD probado en estas categorías. Ambos métodos podrían utilizarse para una elección personalizada.   A Bayes, G Parker. Acta Psychiatr Scand, 139 (3), 280-291. Mar 2019. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/acps.13001  
    Mar 26, 2020 85
  • 23 Mar 2020
    Las benzodiacepinas siguen siendo tratamiento importante para ciertas indicaciones a corto plazo, pero el riesgo de dependencia y la creciente evidencia de otros daños requieren una cuidadosa consideración como parte de las decisiones compartidas con los pacientes.   Los pacientes deben estar completamente informados de todos los riesgos, y los prescriptores deben seguir las pautas sobre la corta duración del tratamiento. Los mecanismos para la revisión temprana son esenciales, y la documentación clara de la duración prevista del tratamiento es particularmente importante tanto en las interfaces de atención, como entre la atención secundaria y la atención primaria. En el Reino Unido (RU) se les ha propuesto a los profesionales de atención primaria realizar una búsqueda activa de casos para los pacientes que toman benzodiacepinas, y seguir pautas de eliminación de la receta.   Los prescriptores y farmacéuticos también deben tener protocolos estrictos con respecto al manejo de las recetas perdidas y las solicitudes de recetas repetidas, para evitar el uso indebido; también deben estar atentos a la posibilidad de explotación de pacientes vulnerables con el desvío de algunas prescripciones. Sin embargo, dadas las presiones actuales de la carga de trabajo en la atención primaria, es esencial que esto sea respaldado por recursos suficientes, con tiempo y fondos para desmotivar estas intervenciones en atención primaria, con acceso al apoyo especializado.   La disponibilidad de benzodiacepinas a través de fuentes en línea no reguladas indica la necesidad de una intervención gubernamental (en RU) urgente para abordar el uso indebido de estos medicamentos obtenidos sin receta. Esto debería ir acompañado de campañas bien financiadas para educar al público sobre los riesgos del uso inapropiado de benzodiacepinas.
    144 Posted by APM NET .
  • Las benzodiacepinas siguen siendo tratamiento importante para ciertas indicaciones a corto plazo, pero el riesgo de dependencia y la creciente evidencia de otros daños requieren una cuidadosa consideración como parte de las decisiones compartidas con los pacientes.   Los pacientes deben estar completamente informados de todos los riesgos, y los prescriptores deben seguir las pautas sobre la corta duración del tratamiento. Los mecanismos para la revisión temprana son esenciales, y la documentación clara de la duración prevista del tratamiento es particularmente importante tanto en las interfaces de atención, como entre la atención secundaria y la atención primaria. En el Reino Unido (RU) se les ha propuesto a los profesionales de atención primaria realizar una búsqueda activa de casos para los pacientes que toman benzodiacepinas, y seguir pautas de eliminación de la receta.   Los prescriptores y farmacéuticos también deben tener protocolos estrictos con respecto al manejo de las recetas perdidas y las solicitudes de recetas repetidas, para evitar el uso indebido; también deben estar atentos a la posibilidad de explotación de pacientes vulnerables con el desvío de algunas prescripciones. Sin embargo, dadas las presiones actuales de la carga de trabajo en la atención primaria, es esencial que esto sea respaldado por recursos suficientes, con tiempo y fondos para desmotivar estas intervenciones en atención primaria, con acceso al apoyo especializado.   La disponibilidad de benzodiacepinas a través de fuentes en línea no reguladas indica la necesidad de una intervención gubernamental (en RU) urgente para abordar el uso indebido de estos medicamentos obtenidos sin receta. Esto debería ir acompañado de campañas bien financiadas para educar al público sobre los riesgos del uso inapropiado de benzodiacepinas.
    Mar 23, 2020 144
  • 23 Mar 2020
    La heterogeneidad entre los niños con discapacidades de aprendizaje todavía representa una barrera y un desafío en su conceptualización. Aunque un enfoque dimensional ha estado ganando apoyo, el enfoque categórico sigue siendo el más adoptado, como en la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.   La introducción de la categoría diagnóstica general única de trastorno específico del aprendizaje (TEAp) podría subestimar las diferencias clínicas interindividuales con respecto al funcionamiento cognitivo intracategoría y la capacidad de aprendizaje, de acuerdo con los modelos actuales de déficits cognitivos múltiples en función de los trastornos del neurodesarrollo. La caracterización de perfiles cognitivos específicos asociados con un TEAp ya manifiesto podría ayudar a identificar posibles marcadores cognitivos tempranos de riesgo para tal condición y distintas trayectorias de desarrollo cognitivo atípico que conducen a la misma.   En esta perspectiva, los autores del artículo citado aplicaron un análisis de conglomerados para identificar grupos de niños con un diagnóstico de TEAp, basado en el Manual diagnóstico y estadístico, con perfiles cognitivos similares, para describir la asociación entre los conglomerados y los subtipos de TEAp. Se incluyó una muestra de 205 niños con el diagnóstico.   Los análisis de conglomerados (técnica de agrupamiento iterativo jerárquico y no jerárquico) se utilizaron sucesivamente en 10 subpruebas centrales de la Escala de Inteligencia Wechsler para Niños-Cuarta Edición. Se adoptó la solución de 4 grupos, y la validación externa encontró diferencias en términos de frecuencias de subtipo TEAp y dominio del aprendizaje entre grupos. Los investigadores discuten las implicaciones clínicas de estos hallazgos, trazando direcciones para estudios posteriores.   Poletti M, Carretta E, Bonvicini L, Giorgi-Rossi P. 2018;51(1):32–42. doi:10.1177/0022219416678407. Grupos cognitivos en trastornos del aprendizaje. https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0022219416678407?url_ver=Z39.88-2003&rfr_id=ori%3Arid%3Acrossref.org&rfr_dat=cr_pub++0pubmed
    148 Posted by APM NET .
  • La heterogeneidad entre los niños con discapacidades de aprendizaje todavía representa una barrera y un desafío en su conceptualización. Aunque un enfoque dimensional ha estado ganando apoyo, el enfoque categórico sigue siendo el más adoptado, como en la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.   La introducción de la categoría diagnóstica general única de trastorno específico del aprendizaje (TEAp) podría subestimar las diferencias clínicas interindividuales con respecto al funcionamiento cognitivo intracategoría y la capacidad de aprendizaje, de acuerdo con los modelos actuales de déficits cognitivos múltiples en función de los trastornos del neurodesarrollo. La caracterización de perfiles cognitivos específicos asociados con un TEAp ya manifiesto podría ayudar a identificar posibles marcadores cognitivos tempranos de riesgo para tal condición y distintas trayectorias de desarrollo cognitivo atípico que conducen a la misma.   En esta perspectiva, los autores del artículo citado aplicaron un análisis de conglomerados para identificar grupos de niños con un diagnóstico de TEAp, basado en el Manual diagnóstico y estadístico, con perfiles cognitivos similares, para describir la asociación entre los conglomerados y los subtipos de TEAp. Se incluyó una muestra de 205 niños con el diagnóstico.   Los análisis de conglomerados (técnica de agrupamiento iterativo jerárquico y no jerárquico) se utilizaron sucesivamente en 10 subpruebas centrales de la Escala de Inteligencia Wechsler para Niños-Cuarta Edición. Se adoptó la solución de 4 grupos, y la validación externa encontró diferencias en términos de frecuencias de subtipo TEAp y dominio del aprendizaje entre grupos. Los investigadores discuten las implicaciones clínicas de estos hallazgos, trazando direcciones para estudios posteriores.   Poletti M, Carretta E, Bonvicini L, Giorgi-Rossi P. 2018;51(1):32–42. doi:10.1177/0022219416678407. Grupos cognitivos en trastornos del aprendizaje. https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0022219416678407?url_ver=Z39.88-2003&rfr_id=ori%3Arid%3Acrossref.org&rfr_dat=cr_pub++0pubmed
    Mar 23, 2020 148
  • 17 Mar 2020
    La violencia contra la mujer es ampliamente reconocida como una violación de los derechos humanos y un problema de salud pública. En el documento que se cita, los autores argumentan que la violencia contra las mujeres también es un problema público de salud mental prominente, y que los profesionales de la salud mental deberían identificar, prevenir y responder a la violencia contra las mujeres de manera más efectiva.   Las formas más comunes de este fenómeno son el abuso doméstico y la violencia sexual, generando que la victimización se asocie con un mayor riesgo de trastornos mentales. A pesar de la orientación clínica sobre el papel de los profesionales de la salud mental en la detección de la violencia contra las mujeres y la respuesta adecuada, la identificación deficiente persiste y puede conducir a la falta de compromiso con los servicios y la mala respuesta al tratamiento.   Destacan que se ha realizado poca investigación sobre cómo mejorar la identificación y el tratamiento de las víctimas y los perpetradores en contacto con los servicios de salud mental, pero que los servicios de salud mental podrían desempeñar un papel importante en la prevención primaria y secundaria de este desafortunado fenómeno.
    73 Posted by APM NET .
  • La violencia contra la mujer es ampliamente reconocida como una violación de los derechos humanos y un problema de salud pública. En el documento que se cita, los autores argumentan que la violencia contra las mujeres también es un problema público de salud mental prominente, y que los profesionales de la salud mental deberían identificar, prevenir y responder a la violencia contra las mujeres de manera más efectiva.   Las formas más comunes de este fenómeno son el abuso doméstico y la violencia sexual, generando que la victimización se asocie con un mayor riesgo de trastornos mentales. A pesar de la orientación clínica sobre el papel de los profesionales de la salud mental en la detección de la violencia contra las mujeres y la respuesta adecuada, la identificación deficiente persiste y puede conducir a la falta de compromiso con los servicios y la mala respuesta al tratamiento.   Destacan que se ha realizado poca investigación sobre cómo mejorar la identificación y el tratamiento de las víctimas y los perpetradores en contacto con los servicios de salud mental, pero que los servicios de salud mental podrían desempeñar un papel importante en la prevención primaria y secundaria de este desafortunado fenómeno.
    Mar 17, 2020 73
  • 02 Mar 2018
    Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    5942 Posted by APM NET .
  • Dado que la individualización del tratamiento depende del tipo de síntomas que reporte el paciente (hecho que tendrá un impacto en la efectividad del mismo), se propone una revisión de estos tres nuevos antidepresivos con respecto a su perfil. Vortioxetina, mejorando el tono serotoninérgico, incrementa el funcionamiento cognitivo en TDM, con eficacia en las recurrencias; náusea es su EA más reportado. Levomilnacipram ER, con su mecanismo dual en Serotonina/Norepinefrina, mejora energía y motivación, y la náusea es también su EA más común. Vilazidona tiene un efecto agonista parcial serotoninérgico, por lo que mejora altos niveles de ansiedad; cefalea es su EA más reportado.   Fuente: Roger S McIntyre. Neuropsychiatric Disease and Treatment 2017:13. El rol de los nuevos antidepresivos en la práctica clínica en Canadá: una breve revisión de vortioxetina, levomilnacipram ER y vilazidona. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5716309/
    Mar 02, 2018 5942
  • 28 Aug 2018
    La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    5004 Posted by APM NET .
  • La investigación previa ha documentado contribuciones hereditarias compartidas en la autolesión no suicida (ALNS) y la ideación suicida (IdS), así como en ALNS e intento de suicidio (InS). Además, la exposición al trauma ha estado implicada en el riesgo de ALNS y suicidio. Se necesita de estudios que puedan dar un punto de vista genético para determinar fuentes comunes de implicación en los tres tipos de pensamiento y conducta autodestructiva, con el fin de aclarar la naturaleza de sus asociaciones con las experiencias traumáticas. Este estudió procuró llevar a cabo justo esa tarea, y para ello reclutó dos cohortes de gemelos con un total de 9526 participantes. Los investigadores encontraron que las prevalencias de exposición al trauma de alto riesgo (TAR), ALNS, IdS y InS fueron 24.4, 5.6, 27.1 y 4.6%, respectivamente. Todos los fenotipos tenían una correlación moderada a alta. Las influencias genéticas sobre los pensamientos autodestructivos y el TAR fueron significativas y altamente correlacionadas entre hombres y mujeres. Las influencias ambientales únicas se correlacionaron modestamente en las mujeres, lo que sugiere que los traumatismos de alto riesgo pueden conferir cierto riesgo directo de pensamientos y conductas autolesivas entre las mujeres. Las personas que llevan a cabo ALNS corren un mayor riesgo de suicidio, y los factores hereditarios comunes contribuyen a estas asociaciones. La prevención de la exposición al trauma puede ayudar a mitigar el riesgo de autolesión y suicidio, ya sea directa o indirectamente, a través de alguna reducción en la implicación hacia el desarrollo de psicopatología de manera más amplia. Además, la selección de factores de vulnerabilidad preexistentes podría reducir significativamente el riesgo de conductas potencialmente mortales entre los que han experimentado un trauma.   Fuente: Richmond-Rakerd LS et al. Psychol Med. 2018 May 6:1-10. doi: 10.1017/S0033291718001034. [Epub ahead of print] Contribución genética y exposición al trauma en las autolesiones. https://www.cambridge.org/core/journals/psychological-medicine/article/common-genetic-contributions-to-highrisk-trauma-exposure-and-selfinjurious-thoughts-and-behaviors/9DF36ABC259BCB28BF2379541DFC7EDE  
    Aug 28, 2018 5004
  • 04 Jun 2019
    Es bien conocido que el Trastorno Depresivo Mayor se trata de una condición crónica, recurrente y progresiva, la cual incluye un espectro sintomático amplio, con alteraciones emocionales, cognitivas y físicas. La padecen alrededor de 350 millones de personas a nivel global, y se considera que será la principal causa de carga de morbilidad para el año 2030; por si fuera poco, es una enfermedad altamente comorbidad, pues hasta un 59% de los pacientes tendrán un trastorno de ansiedad asociado, y el 24% un trastorno por consumo de sustancias. El impacto de estos números va mucho más allá de lo estrictamente clínico, pues se estima que a pesar de los 38 millones de euros que se invierten en la UE para tratarla (costos directos), 1 de cada 10 empleados a faltado al trabajo por depresión, con un promedio de 36 días de ausencia por episodio, suscitando un costo a los empleadores de 54 millones de euros (37 millones en EUA y 7,5 millones en Australia). Algunos estudios demuestran que un incremento en la productividad en el trabajo puede compensar los costos de tratamiento de la depresión en un 45-98 %. Sin embargo, solo el 50% de los pacientes deprimidos recibe tratamiento, a lo que se suma que, con las intervenciones actuales, 1 de cada 2 de estos no responde bien al mismo, por lo que, a mediano y largo plazo, van a tener una menor calidad de vida, funcionalidad y productividad, con menor probabilidad de ser contratados, generando mayor costo en cuidados médicos y programas sociales. Ante este panorama se hace necesario invertir en la concientización pública, en la capacitación médica, en mejorar el acceso a los servicios de salud, así como la inversión en intervenciones tempranas, planteando como objetivos principales la optimización de la calidad de vida y el funcionamiento de los pacientes.   American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders. Quinta edición. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2013  
    3832 Posted by APM NET .
  • Es bien conocido que el Trastorno Depresivo Mayor se trata de una condición crónica, recurrente y progresiva, la cual incluye un espectro sintomático amplio, con alteraciones emocionales, cognitivas y físicas. La padecen alrededor de 350 millones de personas a nivel global, y se considera que será la principal causa de carga de morbilidad para el año 2030; por si fuera poco, es una enfermedad altamente comorbidad, pues hasta un 59% de los pacientes tendrán un trastorno de ansiedad asociado, y el 24% un trastorno por consumo de sustancias. El impacto de estos números va mucho más allá de lo estrictamente clínico, pues se estima que a pesar de los 38 millones de euros que se invierten en la UE para tratarla (costos directos), 1 de cada 10 empleados a faltado al trabajo por depresión, con un promedio de 36 días de ausencia por episodio, suscitando un costo a los empleadores de 54 millones de euros (37 millones en EUA y 7,5 millones en Australia). Algunos estudios demuestran que un incremento en la productividad en el trabajo puede compensar los costos de tratamiento de la depresión en un 45-98 %. Sin embargo, solo el 50% de los pacientes deprimidos recibe tratamiento, a lo que se suma que, con las intervenciones actuales, 1 de cada 2 de estos no responde bien al mismo, por lo que, a mediano y largo plazo, van a tener una menor calidad de vida, funcionalidad y productividad, con menor probabilidad de ser contratados, generando mayor costo en cuidados médicos y programas sociales. Ante este panorama se hace necesario invertir en la concientización pública, en la capacitación médica, en mejorar el acceso a los servicios de salud, así como la inversión en intervenciones tempranas, planteando como objetivos principales la optimización de la calidad de vida y el funcionamiento de los pacientes.   American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders. Quinta edición. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2013  
    Jun 04, 2019 3832
  • 27 Feb 2018
    La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    3113 Posted by APM NET .
  • La investigación llevada a cabo en las últimas dos décadas ha revelado que el duelo, un fenómeno común experimentado por muchas personas después de la pérdida de un ser querido, es raramente experimentada como una progresión estable de una alta intensidad a su eventual resolución. En lugar de esta forma “tradicional”, cuatro distintas trayectorias han sido descritas por datos empíricos: resiliencia, duelo cronificado, deprimido-resuelto y depresión crónica. Además, un pequeño número de personas nunca integra la pérdida a su vida, y continúa experimentando severa disfunción en su vida diaria por muchos años después del evento que genera la misma, un fenómeno conocido como “duelo complicado” (DC). La investigación empírica continua ayudará al entendimiento del proceso normal del duelo y al DC como un trastorno. Esta información es crucial para que los clínicos mejoren sus prácticas cuando se atiende a aquellos que han sufrido una pérdida.   Fuente. B.J. Arizmendi, M.-F. O’Connor / Australian Critical Care 28 (2015) 58–62 https://ac-els-cdn-com.pbidi.unam.mx:2443/S1036731415000065/1-s2.0-S1036731415000065-main.pdf?_tid=7c72ec84-c028-11e7-8703-00000aacb361&acdnat=1509666757_b818d239e21b92ac259884dced952988       ¿Quiere conocer más sobre este y optros temas de interés?   Le invitamos a conocer nuestro Cognición y Depresión en donde encontrará ponencias de temas cómo comorbilidad, tratamiento farmacológico y no farmacológico. si está inetresado en cusros similares, de clic aquí donde puede encontrar contenido gratuito y de pago.    
    Feb 27, 2018 3113
  • 09 Apr 2018
    A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
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  • A a luz de la evidencia actual que con tanta contundencia (no exenta de polémica por supuesto) nos ha puesto de manifiesto el riesgo a la salud de las próximas generaciones, a través de la epigenética, cabe preguntarse qué hacer para mitigar tal impacto. En una época de desastres naturales, guerras frecuentes, violencia asociada a la actividad ilegal, principalmente el narcotráfico, el alcance de sus consecuencias en cada persona del planeta ha alcanzado un potencial nunca antes visto, y de hecho, muchos teóricos hipotetizan que esta pueda ser una de las razones por las que los niños de ahora acumulan una prevalencia mucho más alta de padecimientos en salud mental; ¿serán entonces nuestros hijos, nuestros nietos, quienes lleven en un futuro próximo la mayor carga histórica de enfermedad, incluida la mental? A pesar de todo lo citado, ha de tenerse en cuenta que los fenómenos resilientes, la alimentación apropiada y los hábitos de vida saludable también tienen una influencia (para este caso positiva) en el proceso epigenético, y por ello es que muchas líneas académicas sostienen que genética, o ADN, no es destino; muchas de estas actividades no deben ser solo llevadas por las generaciones del presente, también deben ser fomentadas en las del futuro, y día a día se nos hace más clara la responsabilidad que se suscita ante la necesidad de dejar un ambiente adecuado, siendo parte de la misma, dejar humanos sanos y conscientes, consecuentes. Para ello quizá deberíamos empezar con el ejemplo.   Artículo de discusión: N.C. RODNEY AND C.J. MULLIGAN. BIOCULTURAL STUDY OF STRESS AND HEALTH IN THE DRC. American Journal of Physical Anthropology. 155:200-209 (2014). Link: https://s3.amazonaws.com/objects.readcube.com/articles/downloaded/wiley/f4943c61613ca51d2d744502def557dd1b4e60edde37bd37190ddcf60084db30.pdf?X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIAIS5LBPCM5JPOCDGQ%2F20171201%2Fus-east-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20171201T030731Z&X-Amz-Expires=161548&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Signature=39be5aec54776873069edd345598ed0ea8db6b6b3d24de710ed51b25a29f9603
    Apr 09, 2018 2391
  • 02 Mar 2018
    Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
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  • Enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar representan una proporción significativa de la discapacidad global con una importante carga social, económica y de salud. Actualmente el tratamiento está dominado por la farmacoterapia, como los antidepresivos, así como la psicoterapia y terapia cognitiva conductual; sin embargo, tales tratamientos evitan menos de la mitad de la carga de la enfermedad, lo que sugiere que se necesitan estrategias adicionales para prevenir y tratar los trastornos mentales. Actualmente hay datos mecanísticos, observacionales e intervencionistas consistentes para sugerir que la calidad de la dieta puede ser un factor de riesgo modificable en la enfermedad mental. Esta revisión proporciona una visión general del campo de la psiquiatría nutricional.   Fuente: Wolfgang Marx et. Proceedings of the Nutrition Society (2017), 76, 427–436. Psiquiatría nutricional: El estado actual de la evidencia. https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/nutritional-psychiatry-the-present-state-of-the-evidence/88924C819D21E3139FBC48D4D9DF0C08  
    Mar 02, 2018 2270